Cartas de lectores - LA GACETA Tucumán

Cartas de lectores

22 Abr 2015

DESFIBRILADORES (I)

En EEUU y otros países hace ya años que se colocan desfibriladores en lugares públicos (aeropuertos, estaciones de trenes, fábricas, escuelas, universidades). Son equipos que primero detectan la fibrilación y no se pueden disparar en caso de existir señal cardíaca. No son de difícil operación, no son demasiado caros, y policías, bomberos, enfermeras, médicos, personal paramédico, personal de tránsito, maestros, y otros grupos reciben instrucción. Se está extendiendo el número de personas que reciben los cursos. Hace bastantes años, yo participé como instructor en un curso sobre desfibrilación de emergencia para bomberos de Houston. Claro, no imagino a un varita nuestro administrando el procedimiento, tampoco a un barrabrava o a algunos policías que vemos por nuestras calles. Habría que ver qué tipo de equipos proponen y cómo piensan organizar la idea. Se ha demostrado que un porcentaje significativo de accidentes, sobre todo por electrocución, se rescatan simplemente por disponer en el lugar y a tiempo del equipo.

Máximo E. Valentinuzzi
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DESFIBRILADORES (II)

Me ha asombrado la publicación en LA GACETA del lunes 20/4, respecto de que han sido distribuidos (para uso público) 40 cardio-desfibriladores en la ciudad. Esta noticia, que creo yo debe ser inédita, plantea muy importantes dudas sobre la razonabilidad de tal decisión de las autoridades sanitarias. Un cardio-desfibrilador es un instrumento costoso, de uso limitado y nada sencillo, no exento de riesgos, tanto para quien lo aplica como para quien lo recibe. ¿Qué puede pasar si un neófito aplica un “choque” a un paciente con una lipotimia o una pérdida de consciencia por un cuadro de vagotonismo (con pulso poco detectable por hipotensión arterial), o por una crisis histérica, o por un accidente cerebrovascular sin compromiso cardíaco. ¿Qué pasa si se aplica un choque eléctrico al portador de un marcapaso o de un implemento antitaquicardia? Aparentemente quien ha planeado este reparto cree que es una medida “salvavidas”. A mi entender. se está dando aquello de “más peligroso que mono con navaja”. Las estadísticas (en países donde las calculan sin distorsiones politiqueras) indican que la posibilidad de que testigos presenciales puedan resucitar pacientes ante casos de muerte súbita es de alrededor del 10 al 15% de los casos, cifra pequeña, pero que indudablemente indica que se debe tratar de alcanzar o mejorar. Hay que saber que en caso de paro cardíaco la sobrevida de las células cerebrales empieza a comprometerse a los cuatro minutos de cesada la circulación sanguínea. Mucho más beneficioso y barato sería dictar clases de reanimación cardiopulmonar a alumnos de los últimos cursos del secundario, y también a universitarios, y repartir instructivos escritos, o editar programas televisivos. Al respecto se ha presentado en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley, en el que se establece la obligatoriedad de aprobar un curso sobre reanimación cardíaca para poder recibir licencia de conductor automotor. Los principios de atención de un paro cardíaco deben ser los siguientes: a) reconocimiento del paro cardíaco: pérdida de conciencia, ausencia de pulso, ausencia de movimientos respiratorios, desplazamiento de los ojos hacia arriba, a veces sacudidas o temblor. b) Paciente acostado de espaldas en suelo o sobre superficie dura. c) Limpiar secreciones bucales eventuales o vómitos, buscando mantener expeditas las vías aéreas. c) Fuerte golpe de puño en el centro del pecho. d) Inmediatamente comenzar masaje cardíaco: el operador coloca ambas manos superpuestas sobre el esternón del paciente, y empujo en forma de golpe hacia abajo al esternón (lo desplaza cuatro centímetros hacia la espalda del paciente). Es fundamental lograr esos centímetros de excursión, pero también dejar que el esternón vuelva a su posición inicial. La frecuencia de impulsos debe ser entre 100 y 110 impulsos por minuto. No es imprescindible realizar apoyo respiratorio.

Fernando de la Serna
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LA CRISIS AZUCARERA

La crisis de la actividad azucarera actual, una más entre muchas anteriores, deja al descubierto las razones de su recurrente repetición. Se trata de la puja desordenada por la apropiación de la riqueza producida, en la que sus protagonistas se enfrentan duramente entre sí en un escenario donde no existen reglas de juego definidas ni hay un árbitro suficiente capaz de establecerlas y aplicarlas con racionalidad. Industriales y productores de la materia prima se enfrentan entre sí y también lo hacen hacia adentro de cada uno de sus sectores. Los industriales desconfiándose y denunciándose deslealtades; los cañeros intentando diferenciarse entre independientes y cooperativizados; todos dispuestos a rebanarle a su contrincante un trozo de la ayuda oficial que reclaman a coro. Y les piden a los gobernantes que se hagan cargo del problema, sugiriendo sólo soluciones urgentes para la emergencia a las puertas de iniciar una zafra que amenaza acrecentar la crisis, dado el excedente estimado de caña de azúcar que provocará nueva superproducción de azúcar con el consiguiente derrumbe de los precios. El desorden existente y la improvisación apresurada no son las mejores condiciones para asegurar un futuro promisorio, aunque la falta de tiempo sólo permita acudir a recursos endebles de último momento para atravesar un año tormentoso y después veremos. Este panorama de incertidumbre indica la necesidad de establecer un nuevo ordenamiento de las reglas de acción hacia un equilibrio racional del conjunto. Por tratarse de una actividad estratégica para el país, dada su importancia económica, social, de abastecimiento alimentario, generadora de empleo y de desarrollo regional en particular en Tucumán, se hace necesario que el Estado Nacional asuma su rol de conductor de esta política pública en todo el país. Hace falta, como fue en otros tiempos, una ley azucarera nacional actualizada que ordene y regule la producción, los precios, la comercialización, tanto del azúcar como del bioetanol y la bioenergía, que es capaz de entregar la caña de azúcar, este vegetal maravilla de la naturaleza.

Hugo West
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LA NOVEDAD

“No sé cuál es la novedad”, dijo el intendente que eligió como proveedora a su pareja (LA GACETA del 17/4). Tiene razón.

Ramón Eudal
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LOS FUEROS

El 15 del mes en curso, en un programa de TV de Buenos Aires, me sorprendió la claridad y coherencia con que uno de los invitados, el doctor José Manuel de la Sota, respondía a preguntas que de distinta índole (económico, social, educacional, etcétera) respecto de un eventual caso que en las próximas elecciones de fin de año, resultara electo presidente de la Nación. Me llamaron particularmente la atención las leyes actualmente vigentes en la provincia de Córdoba (por dichos del entrevistado) para desterrar hechos delictivos o de corrupción que tuvieran a cualquier funcionario de su gobierno como involucrado, inclusive el Poder Legislativo. Manifestó sobre el tema que “del gobernador hacia abajo o sea ministros, secretarios e inclusive los legisladores, ninguno tiene fueros”. Aclaró a continuación que en el caso de los legisladores, su fuero está circunscripto exclusivamente para las opiniones, discursos efectuados en el recinto de sesiones, es decir que si por alguna denuncia hecha contra un legislador, este fuera citado por el juez, deberá concurrir como cualquier ciudadano. Un poco estupefacto por estas manifestaciones del gobernador de Córdoba cruzaron por mi mente en ese instante, cientos de interrogantes que trataré de sintetizar, consciente de errores que puedo cometer en mis apreciaciones por cuanto no soy abogado ni constitucionalista, sino un simple ciudadano que pregunta. 1) ¿No es esta determinación de De la Sota, digna de ser imitada por la nación y todos los gobiernos provinciales además se daría cumplimiento al texto del art. 16 de la Constitución Nacional que expresa: ”La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre ni de nacimiento, no hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza, siendo todos sus habitantes iguales ante la Ley...” 2) Siendo obvio suponer que la gestión y comportamiento de los miembros del Congreso debe ser de absoluta transparencia y honestidad, personalmente propondría la plena vigencia del art. 68 de la Constitución Nacional que dice: “ninguno de los miembros del Congreso puede ser acusado, interrogado judicialmente, ni molestado por las opiniones o discursos que emita desempeñando su mandato de Legislador”, pero asimismo eliminaría los artículos 69 y 70 de la Constitución Nacional que sintéticamente expresan que “ningún senador o diputado, puede ser arrestado, excepto el caso de ser sorprendido in fraganti en la ejecución de algún crimen que merezca la pena de muerte”. De esta manera, es decir con plena vigencia del art. 68 y eliminación de los art. 69 y 70, permitirá sin duda evitar que ninguna de las serias denuncias existentes y formuladas contra funcionarios nacionales y provinciales pudieran quedar impunes para el caso de resultar electos a cargos legislativos por cuanto y con total descaro solamente buscan la protección judicial que le darían sus fueros con las actuales leyes vigentes, evitando así, investigaciones, juicios y sanciones o penas que pudieran corresponderles por el delito cometido. 3) También en el tenor de propuestas, les sugeriría a los candidatos a cargos legislativos como una metodología para obtener algunos miles de votos que incluyan en la plataforma política de su partido, una propuesta donde puntualmente se especifique que su sueldo (dieta), debe ser exactamente el mismo importe que el que percibe el último escalafón de la Administración Pública (nacional o provincial según corresponda). Para el caso específico de Tucumán, modificaría el art. 59 de la Constitución Provincial, que determina que es el vicegobernador de la provincia quien fija a su criterio las remuneraciones de los legisladores, así como la suspensión del pago del adicional de $65.000 que cobra cada legislador (concepto “Ayudas sociales”) porque además de no corresponder, es abiertamente violatorio de lo que reza el art. 14 de la Constitución Provincial que indica: “No podrá dictarse ley ni disposición que tenga por objeto, acordar remuneración extraordinaria a ningún funcionario o empleado público, por los servicios ordinarios correspondientes al empleo que desempeña”.

Héctor Gordillo
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DOS SALTAS DISTINTAS

En Salta, hace pocos días, se difundieron los resultados definitivos de las elecciones PASO 2015, y muestran a simple vista que hay una Salta en el norte y otra distinta en capital y alrededores. Para algunos, lo que sucedió en el norte, lo celebran como un gran triunfo, aunque no se explica si en ese estado de ánimo, se valora que en dicha zona, y luego de muchos años (décadas), todavía hay desnutrición, pobreza, baja escolarización, enfermedades emergentes y re-emergentes, hospitales sin los recursos humanos necesarios elementales, inseguridad, violencia de género, adicciones, trata, falta de trabajo genuino, de cultura del trabajo, ausencia de infraestructura básica: casas, agua segura, luz, gas natural, caminos, puentes, etcétera. ¿Será triunfo, porque tal vez, por tantos planes logrados para esos habitantes (ama de casa, familia numerosa, madres adolescentes, por escolaridad, discapacidades), han logrado (cuando persisten en el tiempo) “la domesticación electoral o clientelismo de familias enteras”? Entonces, en vez, de una verdadera “inclusión social, progresiva y sostenida” donde programas de desarrollo eficaces, profesionales idóneos, participación, educación, pueda entonces recuperar, el norte salteño, sino definitivamente no tendrá futuro alguno y nos seguirá mostrando dos Saltas distintas.

Carlos Amieva
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ESTACIONAMIENTO PAGO

El Concejo Deliberante de esta ciudad se encuentra abocado a la problemática del estacionamiento pago en la que se destaca el cuánto y el cómo, que deben, por supuesto, reflejar sentido común, respeto y amor a los intereses del municipio y sus integrantes. Es de imaginar que el estacionamiento de los vehículos más pequeños (motocicletas, bicicletas) será también resuelto, ya que su crecimiento ha incrementado el tránsito y poblado las calles hasta límites peligrosos, por sus escurridizos y serpenteantes desplazamientos entre la maraña automotriz. Debería habilitarse espacios especiales, ya sea que paguen o no estacionamiento, y así gozar de las mismas medidas de seguridad que supongo, habrán de establecerse para los rodados mayores, como lo sugerí en mi carta del 17/10/14. Más allá de ciertas conductas o inconductas, ellos son también sujeto de derecho.

Darío Albornoz
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DISCAPACIDAD (I)

En LA GACETA del domingo, leí las promesas de los candidatos a gobernador en el tema referido a la discapacidad. Es tan general como los mismos anuncios publicitarios que vemos a diario: “Vamos a cambiar la provincia”. Alguno que otro “intenta” por ahí tocar algunos temas más específicos, y no hacen más que hacer ficción. Por tomar un solo ejemplo, dado que no merece mayor análisis, alguno propone crear un organismo de contralor independiente del Estado en lo que respecta a su poder de policial. Obviamente esto nunca se llevará a la práctica por iniciativa del gobierno que esté de turno, dado que nadie querrá tener gratuitamente un contrapeso en su gestión, sino todo lo contrario. ¿Se imaginan acaso que este organismo exigiera el cumplimiento del Estado de todas las prestaciones de la ley 24.901? Por lo tanto, esta cuestión puntual tiene que encauzarla la oposición como oposición, es decir, todos estos candidatos (menos por supuesto los oficialistas) que hablan de los derechos, puesto que por cuestión “lógica” (de la lógica política de nuestra provincia) el que esté adentro del gobierno rápidamente se olvidará de este organismo que venga a contrarrestar y cuestionar las ausencias de políticas en favor de las personas con discapacidad. Entiendo que los candidatos de la oposición no son ingenuos, y por eso evitan hacer apreciaciones puntuales porque saben que desde el otro lado, no todos los lectores desconocen la realidad. De ahí para ellos es mejor moverse en dogmas y postulados generales (como sus campañas) y evitar que en su improvisada profundización choquen contra estos absurdos, que en este caso, y citando tan sólo un ejemplo, se consuma en la ironía que como oposición que son, esperan ser gobierno para hacer las cosas que hoy tienen que hacer en su carácter de contrapeso; instando en este caso, como una de tantas alternativas posibles, la creación de un organismo de revisión, de un observatorio (no dibujado), de una defensoría especializada al estilo de la que tiene la provincia de Mendoza; o aún mejor, etcétera, pero siempre tendrá que ser por iniciativa de la oposición.

Juan Manuel Posse
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DISCAPACIDAD (II)

En relación con la nota periodística del domingo 19/4, a los candidatos les diría que no esperaran a ser electos o reelectos para cumplir y hacer cumplir todas las leyes que existen. Les voy a indicar pequeños casos que afectan enormemente a los discapacitados y de rápida solución: A) control de las obras sociales y establecimientos asistenciales públicos para la correcta atención del discapacitado. B) brindar transitabilidad en todos los lugares posibles. C) libre tránsito en todo el país por las rutas con peajes, presentando el carnet y el documento del discapacitado transportado en cualquier vehículo particular.

Ernesto Giménez
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LAS VENAS ABIERTAS

Desearía hacer una serie de aclaraciones al lector Paulo Radice (carta del 21/4). En primer lugar, que un autor no recomiende su propio texto no es un argumento para descartarlo. La historia de la literatura está llena de ejemplos. Por dar uno, Borges se desembarazó de “El tamaño de mi esperanza”. Mi artículo no descarta el hecho de que el ensayo de Eduardo Galeano está escrito con pasión, privilegiando el sentir sobre el pensar. Pero el género tiene esas características, como insiste la cita de Sarlo. En cuanto a “errores”, salvando las distancias, “Las venas...” tiene tantos “errores” como el “Facundo” de Sarmiento; a nadie se le ocurriría dudar del valor del ensayo del sanjuanino. Remito al lector, que insiste en mi condición docente y para darle un ejemplo de “ideología de derecha”, al ensayo de Leopoldo Lugones, “La hora de la espada”. Ningún ciudadano democrático podría estar de acuerdo con sus propuestas, pero es innegable su valor como relato maestro de una etapa cultural e histórica. Fredric Jameson considera que hay textos culturales que manifiestan, con más exactitud, las representaciones de la conciencia ideológica en la cual surgieron; “Las venas abiertas...” actúa en el mismo sentido como lectura de un momento de nuestro código maestro, como puede serlo “El hombre nuevo”, de Ernesto “Che” Guevara y tantos otros, que deben ser leídos críticamente de manera independiente de los “opinantes”.

Carmen Perilli
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EL TRATO HACIA EL OTRO

Una suave mirada a nuestros pensamientos nos permitiría ver que criticamos, culpamos y discriminamos a otros por temor a imitarlos, pero nuestra acabada hipocresía social lo esconde. “Ni aun lo peor del criminal me es extraño, y si lo reconozco en el paisaje, lo reconozco en mí”, afirmaba Silo. Sería muy interesante sumar la intención y el ejercicio de entender lo trascendente que el ilustre pensador mendocino mostraba. Así vivimos esta crisis global en medio de la crítica hacia todo lo perceptible, con el desaliento de que las cosas nunca se dan como queremos. En ese transitar sin-sentido en que todo parece terminar en la muerte, es imposible que disfrutemos de la vida, y para compensarlo la aturdimos con ruidos y placeres que dejan en nuestros adentros vacíos cada vez más difícil de llenar, y afuera un caos creciente. Comenzar a cumplir el principio, base de los verdaderos intentos de justicia de “tratar a los demás como quiero ser tratado”, ayudaría quizás a entenderlo y también a superar nuestros propios sufrimientos ayudando a que otros los superen, beneficiando nuestra sociedad, y dando mayor sentido a nuestras vidas.

Javier Astigarraga
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LA RUTA n° 308

Me gustaría que hicieran una inspección in situ de el estado de la ruta N° 308, desde la ruta 157 hasta el límite con Santiago del Estero. Es lamentable su estado; directamente tendrían que impedir el paso hasta hacerla de nuevo. Recorrer ese tramo de 25 km lleva al menos una hora y con la seguridad de que el vehículo saldrá dañado. Hay cráteres y el asfalto desapareció, literalmente. Es una vergüenza que el Gobierno no se ocupe de temas prioritarios como el de mantener las vías de comunicación en buen estado. Que empiecen dando el ejemplo antes de hablar de seguridad vial echándoles la culpa a los conductores. En rutas como estas nadie está exento de que algo malo le suceda.

Carlos Bazán
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ACCIDENTADA

El 11 de diciembre pasado, a raíz del mal estado de las veredas del centro, tuve una caída que me ocasionó la fractura de la rótula de la rodilla izquierda; me asistieron en el hospital Centro de Salud. Intenté comunicarme con la Municipalidad, pero sólo obtuve silencio de respuesta. Ello me lleva a reflexionar que los pobres estamos totalmente excluidos y merced de lo que nos pueda pasar por la inoperancia u omisión de quienes tienen el deber de protegernos. Pero sí son muy solícitos a trasladarnos en auto a la hora de votar. Esto demuestra que somos un número más, no contamos como seres humanos, somos totalmente desechables.

Marta Susana Godoy
Laprida 1.693
San Miguel de Tucumán


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