08 Enero 2004 Seguir en 
LOS ANGELES.- Tras pequeños personajes en filmes más o menos independientes, a veces para hacer un favor a un amigo como George Clooney y otras en repartos corales, Julia Roberts vuelve al protagonismo estelar con "La sonrisa de Mona Lisa", en la que interpreta a una nueva profesora de historia del arte cuya mentalidad feminista y librepensadora choca con la rigidez conservadora del elitista Wellesley College, durante los años 50.
Muchos creen que este drama estudiantil, al que maliciosamente llaman "El club de las amas de casa muertas" (aludiendo a sus similitudes con "La sociedad de los poetas muertos", que protagonizó Robin Williams y dirigió Peter Weir), no va a significar el gran éxito que Julia espera desde "Erin Brockovich", entre otras cosas por la fecha elegida para el estreno: el mismo fin de semana en que "El señor de los anillos: el retorno del rey".
"La sonrisa de la Mona Lisa", coproducida por la propia Roberts, ha sido realizada por el británico Mike Newell ("Cuatro bodas y un funeral"), y la coprotagonizan Marcia Gay Harden, Julia Stiles, Kirsten Dunst (que se hizo famosa como la novia del hombre araña), Maggie Gyllenhaal y Ginnifer Goodwin.
"Esta película -dijo recientemente Julia Roberts al presentar la cinta- habla de la lucha del individuo, hombre o mujer. Cada quien busca encontrar su propio lugar en la vida, donde pueda servir mejor y estar en su mejor nivel". Y añadió que el proceso de la liberación de la mujer, popularizado en los años 60 y 70, tuvo su primer punto originario una década antes, cuando el machismo conservador y tradicional se enfrentó a la libre iniciativa de las mujeres que alcanzaba una nueva posición intelectual y social.
Con un "caché" actual de 20 millones, a los 36 años, la georgiana Julia Roberts se ha vuelto muy exigente. "Después de ?Mujer bonita?, sentí que muchos de los guiones que leía no eran realmente interesante, sino aburridos y mal escritos", afirma la actriz. No obstante, matiza: "He podido tener muchas grandes oportunidades en mi carrera y he podido construirlas sobre un largo período. Soy muy afortunada y puedo realmente dedicarme a mi familia".
En segundo plano
Tras "Erin Brockovich", Julia trabajó en una serie de cintas donde el protagonismo lo tenían otros, muchas veces hombres, como "La gran estafa", "La pareja del año" o "Confesiones de una mente peligrosa". Hay quien dice que esa menor presión profesional tiene que ver con un deseo de centrarse más en su vida privada, tras casarse con el camarógrafo Danny Moder (quien por cierto se encarga de la fotografía de "La sonrisa de Mona Lisa". (Especial)
Muchos creen que este drama estudiantil, al que maliciosamente llaman "El club de las amas de casa muertas" (aludiendo a sus similitudes con "La sociedad de los poetas muertos", que protagonizó Robin Williams y dirigió Peter Weir), no va a significar el gran éxito que Julia espera desde "Erin Brockovich", entre otras cosas por la fecha elegida para el estreno: el mismo fin de semana en que "El señor de los anillos: el retorno del rey".
"La sonrisa de la Mona Lisa", coproducida por la propia Roberts, ha sido realizada por el británico Mike Newell ("Cuatro bodas y un funeral"), y la coprotagonizan Marcia Gay Harden, Julia Stiles, Kirsten Dunst (que se hizo famosa como la novia del hombre araña), Maggie Gyllenhaal y Ginnifer Goodwin.
"Esta película -dijo recientemente Julia Roberts al presentar la cinta- habla de la lucha del individuo, hombre o mujer. Cada quien busca encontrar su propio lugar en la vida, donde pueda servir mejor y estar en su mejor nivel". Y añadió que el proceso de la liberación de la mujer, popularizado en los años 60 y 70, tuvo su primer punto originario una década antes, cuando el machismo conservador y tradicional se enfrentó a la libre iniciativa de las mujeres que alcanzaba una nueva posición intelectual y social.
Con un "caché" actual de 20 millones, a los 36 años, la georgiana Julia Roberts se ha vuelto muy exigente. "Después de ?Mujer bonita?, sentí que muchos de los guiones que leía no eran realmente interesante, sino aburridos y mal escritos", afirma la actriz. No obstante, matiza: "He podido tener muchas grandes oportunidades en mi carrera y he podido construirlas sobre un largo período. Soy muy afortunada y puedo realmente dedicarme a mi familia".
En segundo plano
Tras "Erin Brockovich", Julia trabajó en una serie de cintas donde el protagonismo lo tenían otros, muchas veces hombres, como "La gran estafa", "La pareja del año" o "Confesiones de una mente peligrosa". Hay quien dice que esa menor presión profesional tiene que ver con un deseo de centrarse más en su vida privada, tras casarse con el camarógrafo Danny Moder (quien por cierto se encarga de la fotografía de "La sonrisa de Mona Lisa". (Especial)







