13 Diciembre 2003 Seguir en 
Estudiantes de la Facultad de Bioquímica de la UNT sufrieron una doble desilusión. Entre la noche del domingo 7 de diciembre y la madrugada del lunes 8 (feriado) desconocidos ingresaron en la sede del Centro de Alumnos, ubicada en la misma Facultad, y la desvalijaron. Pero para peor, cuando fueron a hacer la denuncia en la Policía Federal (que tiene jurisdicción en las instalaciones de la UNT), un oficial les dijo que se olviden del hecho, ya que no podría recuperarse nada y, para colmo, les aconsejó que se compren un perro para que cuide sus elementos.
"Sentimos una gran impotencia", dijeron Esteban Hoyos Chalup (tesorero del centro) y Eduardo Méndez. Los delincuentes les robaron tres CPU, cuatro monitores, dos impresoras y un scanner que con mucho sacrificio habían ido comprando desde 1999. Sin costo alguno, el alumnado usaba las computadoras para sacar informes, redactar currículas, recibir y enviar e-mails. En la Federal los recibió el subinspector Enrique Burgos, quien los atendió amablemente. Luego de tomarles la denuncia les dijo: "bueno, muchachos, dénnos una semana para que tome intervención el Juzgado y obtengamos el permiso para hacer la inspección... No se hagan muchas ilusiones. En estos casos resulta difícil recuperar lo robado... ¿Quieren que les dé un consejo? Cómprense un perro... Yo sé lo que les digo...". Los estudiantes fueron entonces a la Policía de la provincia, que por lo menos mandó a Criminalística.
Los estudiantes consideran que los ladrones conocían perfectamente el movimiento interno de la Facultad.
"Sentimos una gran impotencia", dijeron Esteban Hoyos Chalup (tesorero del centro) y Eduardo Méndez. Los delincuentes les robaron tres CPU, cuatro monitores, dos impresoras y un scanner que con mucho sacrificio habían ido comprando desde 1999. Sin costo alguno, el alumnado usaba las computadoras para sacar informes, redactar currículas, recibir y enviar e-mails. En la Federal los recibió el subinspector Enrique Burgos, quien los atendió amablemente. Luego de tomarles la denuncia les dijo: "bueno, muchachos, dénnos una semana para que tome intervención el Juzgado y obtengamos el permiso para hacer la inspección... No se hagan muchas ilusiones. En estos casos resulta difícil recuperar lo robado... ¿Quieren que les dé un consejo? Cómprense un perro... Yo sé lo que les digo...". Los estudiantes fueron entonces a la Policía de la provincia, que por lo menos mandó a Criminalística.
Los estudiantes consideran que los ladrones conocían perfectamente el movimiento interno de la Facultad.







