11 Diciembre 2003 Seguir en 
Miguel Angel Véliz, el hombre que mató de un tiro al oficial Roberto Sandoval en un confuso episodio, quedó en libertad el viernes pasado, según informó su defensor, Pablo Bossini.
La versión policial es que el sábado 23 de noviembre Sandoval quiso detener a un grupo de jóvenes que estaban bebiendo en avenida Ejército del Norte al 2.400, y que estaban armados. En esa situación, y cuando forcejeaba con dos de ellos, salió el padre de los muchachos (Véliz), y le disparó a quemarropa.
Véliz, en cambio, sostiene que tuvo un incidente frente a su casa, donde funciona un corralón, porque Sandoval estuvo por atropellarlo. Poco después, el policía habría vuelto con varios compañeros suyos, dijo, y empezaron a golpearlo al igual que a sus hijos de 16 y 24 años.
En esa situación, sacó un arma y disparó, impactando en Sandoval. La versión fue confirmada por varios testigos. Ese mismo día fueron detenidos Véliz y sus hijos, los que quedaron en libertad pocos días después porque el hombre admitió haber efectuado el disparo y a ellos no les cabía responsabilidad en el hecho. El defensor de Véliz, Bossini, solicitó el sobreseimiento y la libertad del acusado. "Ante la brutal agresión ilegítima, antijurídica, peligrosa, sin motivo alguno y viendo en peligro su vida y la de sus hijos, la agresión no pudo ser evitada sino mediante la defensa, de lo cual se desprende que es la defensa y no la agresión lo que resulta inevitable", argumentó.
La fiscal Adriana Reinoso Cuello resolvió, según Bossini, dejar en libertad a Véliz mientras analiza la calificación por la que continuará imputado en la causa. Probablemente será la de homicidio en exceso de la legítima defensa, aunque el defensor pretende que se atenúe aún más, restándole la acusación del "exceso".
La versión policial es que el sábado 23 de noviembre Sandoval quiso detener a un grupo de jóvenes que estaban bebiendo en avenida Ejército del Norte al 2.400, y que estaban armados. En esa situación, y cuando forcejeaba con dos de ellos, salió el padre de los muchachos (Véliz), y le disparó a quemarropa.
Véliz, en cambio, sostiene que tuvo un incidente frente a su casa, donde funciona un corralón, porque Sandoval estuvo por atropellarlo. Poco después, el policía habría vuelto con varios compañeros suyos, dijo, y empezaron a golpearlo al igual que a sus hijos de 16 y 24 años.
En esa situación, sacó un arma y disparó, impactando en Sandoval. La versión fue confirmada por varios testigos. Ese mismo día fueron detenidos Véliz y sus hijos, los que quedaron en libertad pocos días después porque el hombre admitió haber efectuado el disparo y a ellos no les cabía responsabilidad en el hecho. El defensor de Véliz, Bossini, solicitó el sobreseimiento y la libertad del acusado. "Ante la brutal agresión ilegítima, antijurídica, peligrosa, sin motivo alguno y viendo en peligro su vida y la de sus hijos, la agresión no pudo ser evitada sino mediante la defensa, de lo cual se desprende que es la defensa y no la agresión lo que resulta inevitable", argumentó.
La fiscal Adriana Reinoso Cuello resolvió, según Bossini, dejar en libertad a Véliz mientras analiza la calificación por la que continuará imputado en la causa. Probablemente será la de homicidio en exceso de la legítima defensa, aunque el defensor pretende que se atenúe aún más, restándole la acusación del "exceso".







