Revuelo oficial por el motín del Goretti

La nota publicada ayer por LA GACETA provocó una dura reacción.

07 Diciembre 2003
Contentas, vivaces y enfrascadas en la confección de adornos navideños de papel. Así se mostraron ayer las internas del Instituto de Menores Santa María Goretti, a escasas 48 horas de haber provocado un motín.
Ayer, la publicación de una nota por parte de LA GACETA sobre el presunto enfrentamiento de dos bandos de menores generó tal revuelo que el legislador José Cano, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura, se presentó por la tarde en el Instituto acompañado por representantes de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, encabezados por María Angélica Mazzamuto.
El objetivo era comprobar "in situ" la veracidad de las denuncias. Un periodista de LA GACETA acompañó a la comisión, que debió esperar más de media hora en la puerta del hogar el permiso para entrar. "La directora no está y no estoy autorizada a dejar pasar a nadie", fue la escueta respuesta de la celadora.
Cano, indignado por la burocracia, anunció que no se movería del lugar mientras no le permitieran la entrada. Media hora después llegó la directora de Política Social, Beatriz Mirkin, quien, sorprendida, señaló que nadie puede entrar a ver a las menores porque ese es un atributo que solamente tiene la Dirección de Familia y Niñez.
"La problemática del menor es demasiado compleja y estamos tratando de resolverla de la mejor manera posible, preservando a las chicas. Las cosas no están bien en ningún instituto de menores. Pero hay planes en los que estamos trabajando y que comenzarán a implementarse pronto", dijo la funcionaria.

Problemática compleja
El cruce de palabras entre Mirkin y Cano derivó después en un planteo de situación. "La política social no puede ser la ambulancia que rescate a la política económica. Aquí hay una serie de problemas muy complejos que no pueden ser atendidos todos de una sola vez. Nosotros intentamos poner en marcha un plan integral, que tomará tiempo pero que será efectivo", señaló.
Más tarde llegó al lugar la directora de Familia y Niñez, María Carmona de Canals, quien dio la autorización para que la comisión entrara al instituto. Una vez en el salón principal, la directora del Gorriti, Analía Sánchez (quien supuestamente no se encontraba en el edificio) recibió a los visitantes y sostuvo que las internas (que ahora son 19, porque el juez de menores Raúl Ruiz ordenó el traslado de dos de ellas) no están en conflicto unas con otras y que no existen "bandos".
Sin embargo, reconoció que las internas con causa penal y las que no tienen causa están mezcladas y conviven en las mismas habitaciones. "Esto es porque actualmente no existe un centro de detención que albergue a las chicas más peligrosas. Pero esto no es un problema de ahora, sino que lleva varios años y tiene muchas derivaciones", manifestó Sánchez.
Carmona de Canals, en tanto, señaló que en el Goretti hay problemas de convivencia porque las chicas son especiales. "Si todas tuvieran el comportamiento que tiene cualquier chica de buena familia no estarían aquí", agregó.

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