07 Diciembre 2003 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- Un hombre, que no quiso revelar su identidad, vendió uno de sus riñones a una banda internacional de tráfico de órganos humanos, según contó a la cadena internacional Globo. Los detalles del "negocio", que le rindió poco menos de 15.000 dólares, los narró por TV. Explicó que la operación fue hecha en un hospital de Durban, Sudáfrica, en noviembre de 2002 y que, según le dijeron, el órgano habría sido para un magnate iraquí. El hombre, que mostró una cicatriz de unos 40 centímetros en el abdomen, confesó que se había enterado de la existencia de una red de traficantes a través de unos amigos.
El testigo afirmó que el intermediario era un capitán de la policía militarizada del Estado de Pernambuco, llamado Iván, y que todos los "donantes" pasaban por una evaluación física y sanguínea en un laboratorio prestigioso de Recife, capital de Pernambuco. Las órdenes eran firmadas por un médico de la policía militarizada y las negociaciones se realizaban en barrios pobres de Recife, entre las personas más necesitadas.
La Policía Federal brasileña detuvo a dos israelíes y a nueve brasileños, que estarían implicados en la red de tráfico de órganos humanos. El jefe de la Federal, Wilson Damazio, reveló que están en contacto con la embajada de Sudáfrica y con la Interpol para descubrir otras conexiones de la banda que también traficaría brasileños al exterior.
Un israelí acusado y detenido después de una operación en Sudáfrica admitió que obtuvo el órgano con datos falsos y mediante el pago de 45.000 dólares a un intermediario. El donante fue un brasileño que sólo recibió 6.000 dólares, según informó el diario "Saturday Star". La investigación se inició después de que la policía de Brasil recibió una denuncia anónima por e-mail, con los nombres y direcciones de personas involucradas en el ilícito. (DPA- Télam- Reuter)
El testigo afirmó que el intermediario era un capitán de la policía militarizada del Estado de Pernambuco, llamado Iván, y que todos los "donantes" pasaban por una evaluación física y sanguínea en un laboratorio prestigioso de Recife, capital de Pernambuco. Las órdenes eran firmadas por un médico de la policía militarizada y las negociaciones se realizaban en barrios pobres de Recife, entre las personas más necesitadas.
La Policía Federal brasileña detuvo a dos israelíes y a nueve brasileños, que estarían implicados en la red de tráfico de órganos humanos. El jefe de la Federal, Wilson Damazio, reveló que están en contacto con la embajada de Sudáfrica y con la Interpol para descubrir otras conexiones de la banda que también traficaría brasileños al exterior.
Un israelí acusado y detenido después de una operación en Sudáfrica admitió que obtuvo el órgano con datos falsos y mediante el pago de 45.000 dólares a un intermediario. El donante fue un brasileño que sólo recibió 6.000 dólares, según informó el diario "Saturday Star". La investigación se inició después de que la policía de Brasil recibió una denuncia anónima por e-mail, con los nombres y direcciones de personas involucradas en el ilícito. (DPA- Télam- Reuter)







