Proponen eliminar el servicio de remises en toda la capital

Mientras en la ciudad pretenden suprimir este servicio, los legisladores buscan legalizar a todos los truchos. Polémica desatada a partir de la denuncia de LA GACETA.

ANARQUIA. Los “piratas”, como este en calle Salta, levantan pasajeros en los recorridos de los ómnibus.
ANARQUIA. Los “piratas”, como este en calle Salta, levantan pasajeros en los recorridos de los ómnibus.
05 Diciembre 2003
"Con el tiempo, el servicio de remises se desvirtuó, y muchos de los autos que prestaban ese servicio se transformaron en taxis. En consecuencia, se violaron ordenanzas y hasta, en muchas oportunidades, se protagonizaron hechos policiales por todos conocidos", afirmó el vicepresidente del Concejo Deliberante de la capital, José Luis Avignone.
Con el objetivo de intentar normalizar en parte la anarquía en que se encuentra el transporte público en toda la provincia, según explicó, el concejal de la UCR presentó un proyecto para derogar la ordenanza 2.250, impulsada en 1995 por el entonces concejal bussista y ahora senador Pablo Walter, con la que se creó el servicio de remises.
Además de eliminar este servicio, Avignone quiere que las licencias de remises, debidamente constatado que se encuentran en regla, sean incorporadas al sistema de taxis.El intendente Domingo Amaya dijo que no conoce el proyecto en profundidad, pero adelantó que apoyará todo lo que tienda a normalizar el caos municipal. "No me temblará la mano para firmar cualquier proyecto que busque acabar con la ilegalidad", sentenció Amaya, cuando se lo consultó sobre las poderosas corporaciones que controlan el transporte.
Mientras en la capital pretenden eliminar a los remises, LA GACETA informó ayer que en la Legislatura provincial buscan legalizar a los ilegales para que no pierdan sus fuentes de trabajo, según indicaron los parlamentarios justicialistas José Teri, Alejandro Martínez y Víctor Lossi, quienes el martes tratarán este tema en la comisión de Transporte.

Furia "tachera"
Los que pusieron el grito en el cielo con esta idea fueron los taxistas. "Los legisladores quieren premiar a los transportistas ilegales que hace años eluden controles, no pagan tributos, y han destruido a los que respetamos las normas", manifestó el titular de la Unión de Propietarios de Taxis, Héctor Aguirre, indignado con la propuesta de legalizar a los remises truchos. "Teri, Martínez y Lossi dicen que no van a permitir que 7.000 personas queden sin trabajo; pero no han consultado con los 14.000 que trabajan legalmente y pagan los impuestos, entre los que se cuentan taxis, remises, transportes escolares y colectivos", agregó Aguirre. Acusa, además, a los parlamentarios de promover el asistencialismo para obtener réditos políticos. Aguirre acusó a Lossi y a Martínez de entregar licencias de manera indiscriminada en los municipios de Banda del Río Salí y Tafí Viejo, cuando fueron intendentes. "Se quiere hacer creer a la gente que un transportista ilegal en un auto obsoleto es un pobre trabajador. Pero en realidad los autos Falcon son comprados de a diez o veinte unidades juntas, por unas pocas personas, sin hacer las transferencias. El Gobierno anterior dio vía libre a la ilegalidad, pero ahora vamos a hacer un frente para exigir que se respeten las normas", anunció el dirigente.
La polémica en torno del transporte se desató el lunes, luego de que LA GACETA mostró cómo los remises ilegales, autos modelo 70 y con chapas antiguas, estacionaban en la Casa de Gobierno, y cómo se descubrió a un inspector de Transporte de la provincia coimeando a un trucho en la Diagonal a Tafí Viejo.

Con patente vieja no pasan la inspección

Los remises truchos no tienen la revisión técnica de los talleres legalmente autorizados por la ley. LA GACETA consultó a los dos únicos establecimientos que existen en la provincia, y sus responsables aclararon que solamente practican la verificación a vehículos de uso particular. "Ni remises, ni taxis", aseguraron, en virtud de las disposiciones de la Ley 24.449. Los especialistas dijeron que la aptitud de un coche no pasa por su aspecto externo y que más de uno puede ser revisado sin que se presente formalmente como remise.
"Puede ser un Falcon de los 60 o de los 70, y si está en condiciones se les da el certificado", dijo la gerente del "Taller Duarte", María Laura Alonso. "Lo primero que observamos es si tienen el repatentamiento, y con eso, ya muchos autos viejos quedan descartados. Luego, como a todos los coches, se les revisan los frenos, el tren delantero, el funcionamiento de las luces; si tiene apoyacabeza y el cinturón de seguridad", añadió.Luis Cañizares, del taller "Revi-Tuc", reveló que Tucumán se encuentra en la media nacional de rechazos: "alrededor de un 20% de los autos que ingresan no recibe la aptitud", dijo. Tanto Alonso como Cañizares afirmaron que la revisión técnica de remises y taxis es responsabilidad de las municipalidades y de la provincia.

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