04 Diciembre 2003 Seguir en 
ROMA.- El actor y director norteamericano Mel Gibson ha dicho "no" a la petición del Vaticano de poder visionar antes del estreno su nueva película, "La Pasión", en la que relata las últimas horas de la vida de Cristo.
El Vaticano había pedido hace unos días a la productora norteamericana la posibilidad de que un grupo de cardenales expertos en cristología pudieran ver a puerta cerrada antes del estreno, previsto para la próxima Semana Santa, la nueva película dirigida por Gibson.
Aunque todo parecía indicar que la productora había aceptado la propuesta de proyectar "La pasión" durante el Convenio "Cristo y el Cine", Mel Gibson anunció su decisión de no permitir la proyección.
"Las negociaciones con Gibson han durado hasta el lunes, pero los productores nos han explicado que todavía la película no está lista ya que el director está en la sala de montaje para suavizar las escenas más violentas", explicó Andrea Piersanti, presidente del Ente del Espectáculo del Vaticano. Según Piersanti, se trata sólo de un retraso y al final será posible que la Santa Sede vea la película. "Se habría tratado de una espléndida ocasión para poner fin a las polémicas sobre el presunto contenido antisemita de la película", apuntó.(Especial)
El Vaticano había pedido hace unos días a la productora norteamericana la posibilidad de que un grupo de cardenales expertos en cristología pudieran ver a puerta cerrada antes del estreno, previsto para la próxima Semana Santa, la nueva película dirigida por Gibson.
Aunque todo parecía indicar que la productora había aceptado la propuesta de proyectar "La pasión" durante el Convenio "Cristo y el Cine", Mel Gibson anunció su decisión de no permitir la proyección.
"Las negociaciones con Gibson han durado hasta el lunes, pero los productores nos han explicado que todavía la película no está lista ya que el director está en la sala de montaje para suavizar las escenas más violentas", explicó Andrea Piersanti, presidente del Ente del Espectáculo del Vaticano. Según Piersanti, se trata sólo de un retraso y al final será posible que la Santa Sede vea la película. "Se habría tratado de una espléndida ocasión para poner fin a las polémicas sobre el presunto contenido antisemita de la película", apuntó.(Especial)







