03 Diciembre 2003 Seguir en 
Hasta ayer a la tarde no había acuerdo, y por ello hoy no comenzaría el juicio contra Norma Ester Palavecino, la joven que degolló a sus tres hijas.
El fiscal de Cámara Daniel Marranzino pretende que se la condene a prisión perpetua, y con esa condición está dispuesto a hacer un juicio abreviado que evite las extensas y costosas jornadas de juicio oral. El firmó ayer el acuerdo.
Pero la defensora oficial María de las Mercedes Carrizo no lo hizo porque pretende que la pena impuesta sea de 25 años, tal como lo anticipó LA GACETA el domingo. La defensora, inclusive, intentaría demostrar que su cliente está desequilibrada mentalmente.
Los hechos
Ante la falta de acuerdo entre las partes, el juicio sería suspendido. El aberrante crimen ocurrió el 1 de febrero del año pasado, cuando, desesperada por la situación económica que atravesaba, Palavecino degolló a sus hijas Daniela, de dos años; Florencia Micaela, de cuatro, y Sabrina Soledad Frías, de cinco. Ella vivía en una humilde casa de las cercanías del Canal Norte. El hecho causó profunda conmoción entre todos los vecinos de la zona.
De todos modos, hasta el momento en que los jueces Alfredo Oscar Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Julio Francisco Silva se sienten en el estrado, habrá tiempo para resolver el caso con un juicio abreviado.
El fiscal de Cámara Daniel Marranzino pretende que se la condene a prisión perpetua, y con esa condición está dispuesto a hacer un juicio abreviado que evite las extensas y costosas jornadas de juicio oral. El firmó ayer el acuerdo.
Pero la defensora oficial María de las Mercedes Carrizo no lo hizo porque pretende que la pena impuesta sea de 25 años, tal como lo anticipó LA GACETA el domingo. La defensora, inclusive, intentaría demostrar que su cliente está desequilibrada mentalmente.
Los hechos
Ante la falta de acuerdo entre las partes, el juicio sería suspendido. El aberrante crimen ocurrió el 1 de febrero del año pasado, cuando, desesperada por la situación económica que atravesaba, Palavecino degolló a sus hijas Daniela, de dos años; Florencia Micaela, de cuatro, y Sabrina Soledad Frías, de cinco. Ella vivía en una humilde casa de las cercanías del Canal Norte. El hecho causó profunda conmoción entre todos los vecinos de la zona.
De todos modos, hasta el momento en que los jueces Alfredo Oscar Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Julio Francisco Silva se sienten en el estrado, habrá tiempo para resolver el caso con un juicio abreviado.







