ARCHIVO LA GACETA
12 Junio 2014 Seguir en 

El sacerdote Justo José Ilarraz, que se encuentra radicado en Tucumán, está a las puertas de ser citado a prestar declaración indagatoria por los presuntos abusos sexuales contra menores que habría cometido en el Seminario de Paraná. Esto se debe a que la Sala I de la Cámara del Crimen rechazó –en un fallo dividido– el planteo de prescripción impulsado por los abogados del cura.
Las juezas Marcela Davite y Marcela Badano desestimaron el planteo de la defensa de que el religioso debía ser sobreseído por prescripción de la causa, mientras que Ricardo Bonazzola atendió la postura defensista. Además, el tribunal decidió mantener la prohibición de salir del país que pesa sobre el sacerdote, que en su momento había dictado el juez de primera instancia por pedido de los querellantes Marcelo Baridón y Álvaro Piérola, informó el sitio Eldiario.com
El escrito al que accedió el diario entrerreriano resume algunos de los testimonios de las partes que actuaron en el caso desde instancias inferiores y contiene fundamentos de orden jurídico, entre los que se destacan la prevalencia de los tratados internacionales en materia de derechos humanos por sobre las normas internas. Ahora, la causa volverá a manos del juez de Instrucción Alejandro Grippo, quien debería fijar fecha para que Ilarraz preste declaración indagatoria por el delito de promoción a la corrupción agravada, en perjuicio de siete víctimas.
Ilarraz está acusado por delitos contra la integridad sexual, que habrían ocurrido entre 1985 y 1993 en el Seminario Menor de Paraná y tendrían como víctima a chicos de entre 12 y 14 años. El sacerdote ejerció su actividad pastoral en Monteros durante los últimos años, hasta que estalló el escándalo. En noviembre del año pasado se presentó en la comisaría 5ta, que corresponde a la jurisdicción en donde reside, para dejar constancia de su actual domicilio.






