30 Noviembre 2003 Seguir en 
Gustavo Morales, abogado del polémico fiscal Héctor Abraham Musi, defiende a su colega Luis Romero Abadie en una causa en la que está acusado de lesiones culposas (un accidente de tránsito), lo que podría constituir una falta de ética profesional.
La afirmación está documentada y en poder del juez federal Felipe Terán. La hizo José Luis Quiroga, el hombre que reclama el secuestro de una camioneta Ford Ranger que le vendió en enero pasado a un hombre de Córdoba que le habría pagado con cheques truchos. Musi se negó a secuestrar el vehículo a pesar de la orden de los jueces de Instrucción Alfonso Zottoli y Emma Lidia de Nucci, aduciendo que se trataba de una cuestión civil (cheques).
Quiroga aseguró que Musi incumplió órdenes de sus superiores al dejar sin efecto una orden de un juez. Además, denunció a Morales y a Romero Abadie ante el Colegio de Abogados por supuestas violaciones al código de ética, ya que defienden a personas con intereses contrapuestos en la causa.
Oportuna licencia
La aparición de Romero Abadie en la causa llevó al cambio de versión de Tarifa, quien pasó de afirmar que hizo oficios truchos por órdenes de Musi, a decir que un empleado de nombre Alejandro Martoni lo había engañado, tratando de despegar del caso a Musi. Martoni, según se supo, salió de licencia el viernes, y no regresaría a trabajar en la Fiscalía Civil hasta pasada la feria de enero.
Morales asumió la defensa de Romero Abadie en febrero de 2001, por una causa iniciada en marzo de 1997, cuando el letrado habría atropellado a dos hombres y a una menor. "Conducía presumiblemente bebido, ya que llevaba un cajón de cerveza en el asiento del acompañante, y eludió pagar las indemnizaciones", aseguró Quiroga.
El martes de la semana próxima Musi deberá presentar su descargo ante la comisión legislativa de Juicio Político, de lo que depende el avance o no del planteo que hizo el juez Terán para que, mediante la destitución, el fiscal pierda los privilegios constitucionales en los que se ampara para no presentarse a prestar declaración indagatoria.
No comenzó aún la investigación a Terán
No comenzó todavía la investigación en contra del juez federal Felipe Terán y del secretario Horacio Argüello por supuesto enriquecimiento ilícito y otras supuestas irregularidades.
Tras la denuncia de Gustavo Morales, la Cámara Federal de Apelaciones le remitió copias al juez federal Jorge Parache para que investigue a su par. Pero este devolvió el expediente sin haberle dado ingreso al sistema, puesto que en la resolución de la Cámara dice que la causa debe investigarse en el Juzgado de turno, que es el que conduce Terán.
Encrucijada
Parache se excusaría de todos modos, fundamentando la violencia que le generaría tener que investigar a su colega. La Cámara se encuentra en una encrucijada. Correspondería que la investigación la realice un conjuez (subrogante surgido de un sorteo). Pero debería trabajar con el secretario, los funcionarios y los empelados del Juzgado Nº¨2, que está a cargo de Terán.
La afirmación está documentada y en poder del juez federal Felipe Terán. La hizo José Luis Quiroga, el hombre que reclama el secuestro de una camioneta Ford Ranger que le vendió en enero pasado a un hombre de Córdoba que le habría pagado con cheques truchos. Musi se negó a secuestrar el vehículo a pesar de la orden de los jueces de Instrucción Alfonso Zottoli y Emma Lidia de Nucci, aduciendo que se trataba de una cuestión civil (cheques).
Quiroga aseguró que Musi incumplió órdenes de sus superiores al dejar sin efecto una orden de un juez. Además, denunció a Morales y a Romero Abadie ante el Colegio de Abogados por supuestas violaciones al código de ética, ya que defienden a personas con intereses contrapuestos en la causa.
Oportuna licencia
La aparición de Romero Abadie en la causa llevó al cambio de versión de Tarifa, quien pasó de afirmar que hizo oficios truchos por órdenes de Musi, a decir que un empleado de nombre Alejandro Martoni lo había engañado, tratando de despegar del caso a Musi. Martoni, según se supo, salió de licencia el viernes, y no regresaría a trabajar en la Fiscalía Civil hasta pasada la feria de enero.
Morales asumió la defensa de Romero Abadie en febrero de 2001, por una causa iniciada en marzo de 1997, cuando el letrado habría atropellado a dos hombres y a una menor. "Conducía presumiblemente bebido, ya que llevaba un cajón de cerveza en el asiento del acompañante, y eludió pagar las indemnizaciones", aseguró Quiroga.
El martes de la semana próxima Musi deberá presentar su descargo ante la comisión legislativa de Juicio Político, de lo que depende el avance o no del planteo que hizo el juez Terán para que, mediante la destitución, el fiscal pierda los privilegios constitucionales en los que se ampara para no presentarse a prestar declaración indagatoria.
No comenzó todavía la investigación en contra del juez federal Felipe Terán y del secretario Horacio Argüello por supuesto enriquecimiento ilícito y otras supuestas irregularidades.
Tras la denuncia de Gustavo Morales, la Cámara Federal de Apelaciones le remitió copias al juez federal Jorge Parache para que investigue a su par. Pero este devolvió el expediente sin haberle dado ingreso al sistema, puesto que en la resolución de la Cámara dice que la causa debe investigarse en el Juzgado de turno, que es el que conduce Terán.
Encrucijada
Parache se excusaría de todos modos, fundamentando la violencia que le generaría tener que investigar a su colega. La Cámara se encuentra en una encrucijada. Correspondería que la investigación la realice un conjuez (subrogante surgido de un sorteo). Pero debería trabajar con el secretario, los funcionarios y los empelados del Juzgado Nº¨2, que está a cargo de Terán.







