27 Noviembre 2003 Seguir en 
En un radical cambio de estrategia, el prosecretario detenido Hugo Tarifa cambió de abogado defensor. Y con la nueva designación, aportó en la causa de las 4x4 una nueva versión que favorecería al polémico fiscal Héctor Abraham Musi.
Mediante un escrito que presentó ayer el abogado Luis Romero Abadie, afirmó que no recibía órdenes ni de Musi, ni del secretario Edgardo Ataliva Herrera para firmar los oficios irregulares con los que particulares podían circular por todo el país sin problemas, en vehículos "mellizos" provenientes de robos o del contrabando.
Súbitamente, Tarifa recordó que quien le daba los oficios para que los firmara y sellara era el empleado Alejandro Martoni, a quien, curiosamente, ya había nombrado con anterioridad el defensor de Musi, Gustavo Morales.
Según la presentación ampliatoria de Tarifa -el cual anoche declaró en el Juzgado Federal-, Martoni (quien tras el escándalo en la Fiscalía IV fue trasladado a la Defensoría Civil) "está vinculado a Pedro Tomas (el empresario detenido).
Martoni, según Tarifa, fue visto junto a Pedro Bobba (un ex empleado de Tomas fallecido en un extraño accidente el 15 de junio en Alderetes) en la comisaría 3ª el 16 de mayo, cuando pesaba sobre Bobba una orden de detención. Habrían ido a interceder por el conocido delincuente Néstor Fabián "Tuta" Lizárraga, hermano del afamado "Gatita" Lizárraga, habría dicho Tarifa.
Pero el dato más importante que aportó el procesatario fue que Martoni y Tomas están imputados en una causa por una supuesta estafa cometida con la venta de un Fiat Duna que pertenecía al empleado judicial.
Olga Villarreal, según su denuncia, le compró el auto creyendo que era modelo 96, cuando era 94, tal como publicó ayer LA GACETA. Esta causa habría estado parada durante más de un año y es una de las que recibió el juez federal Felipe Terán, con la que estaría relacionado Tomas. El título de propiedad del automotor, según la causa que está radicada en la Fiscalía VII, de Gustavo Estofán, habría sido adulterado con el fin de engañar a la compradora. También citó el aviso fúnebre hecho por la muerte de Bobba, el 16 de junio pasado, donde firman, entre otros, Tomas y Martoni. En el anteúltimo párrafo del escrito que Romero Abadie le entregó al juez federal Terán, por si quedaba alguna duda, Tarifa sostiene: "todo esto muestra acabadamente el vínculo existente entre Martoni, Tomas y Bobba, de lo que soy absolutamente ajeno, al igual que Musi y Herrera".
Martoni fue visto ayer en las cercanías de Tribunales conversando con el hijo mayor de Tarifa. Romero Abadie le dijo a LA GACETA que Tarifa firmaba lo que Martoni le daba porque le tenía confianza, pero no supo qué responder cuando se le preguntó si a un funcionario de la jerarquía del prosecretario un empleado puede imponerle cosas o engañarlo tan fácilmente. "Se enteró de todo esto recién ahora", justificó.
Mediante un escrito que presentó ayer el abogado Luis Romero Abadie, afirmó que no recibía órdenes ni de Musi, ni del secretario Edgardo Ataliva Herrera para firmar los oficios irregulares con los que particulares podían circular por todo el país sin problemas, en vehículos "mellizos" provenientes de robos o del contrabando.
Súbitamente, Tarifa recordó que quien le daba los oficios para que los firmara y sellara era el empleado Alejandro Martoni, a quien, curiosamente, ya había nombrado con anterioridad el defensor de Musi, Gustavo Morales.
Según la presentación ampliatoria de Tarifa -el cual anoche declaró en el Juzgado Federal-, Martoni (quien tras el escándalo en la Fiscalía IV fue trasladado a la Defensoría Civil) "está vinculado a Pedro Tomas (el empresario detenido).
Martoni, según Tarifa, fue visto junto a Pedro Bobba (un ex empleado de Tomas fallecido en un extraño accidente el 15 de junio en Alderetes) en la comisaría 3ª el 16 de mayo, cuando pesaba sobre Bobba una orden de detención. Habrían ido a interceder por el conocido delincuente Néstor Fabián "Tuta" Lizárraga, hermano del afamado "Gatita" Lizárraga, habría dicho Tarifa.
Pero el dato más importante que aportó el procesatario fue que Martoni y Tomas están imputados en una causa por una supuesta estafa cometida con la venta de un Fiat Duna que pertenecía al empleado judicial.
Olga Villarreal, según su denuncia, le compró el auto creyendo que era modelo 96, cuando era 94, tal como publicó ayer LA GACETA. Esta causa habría estado parada durante más de un año y es una de las que recibió el juez federal Felipe Terán, con la que estaría relacionado Tomas. El título de propiedad del automotor, según la causa que está radicada en la Fiscalía VII, de Gustavo Estofán, habría sido adulterado con el fin de engañar a la compradora. También citó el aviso fúnebre hecho por la muerte de Bobba, el 16 de junio pasado, donde firman, entre otros, Tomas y Martoni. En el anteúltimo párrafo del escrito que Romero Abadie le entregó al juez federal Terán, por si quedaba alguna duda, Tarifa sostiene: "todo esto muestra acabadamente el vínculo existente entre Martoni, Tomas y Bobba, de lo que soy absolutamente ajeno, al igual que Musi y Herrera".
Martoni fue visto ayer en las cercanías de Tribunales conversando con el hijo mayor de Tarifa. Romero Abadie le dijo a LA GACETA que Tarifa firmaba lo que Martoni le daba porque le tenía confianza, pero no supo qué responder cuando se le preguntó si a un funcionario de la jerarquía del prosecretario un empleado puede imponerle cosas o engañarlo tan fácilmente. "Se enteró de todo esto recién ahora", justificó.







