27 Noviembre 2003 Seguir en 
Un oficial de Policía y otras tres personas fueron detenidas ayer en Villa 9 de Julio mientras les compraban drogas a los miembros de una importante banda, cuyos domicilios fueron allanados. Si bien los principales sospechosos huyeron, los investigadores lograron secuestrar varios elementos de prueba en las viviendas.
Según se supo, en calle López y Planes al 500 hay una plaza que los chicos de la zona utilizan para jugar al fútbol. En la esquina con el pasaje Sánchez de Bustamante, los acusados, según dijeron los policías, tenían el punto de venta. En uno de los extremos de la cancha, debajo de un árbol, y con un poste de luz que está tirado como silla, los sospechosos vendían cocaína. Personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía provincial, al mando del comisario Luis Roberto Ibáñez y del subcomisario Mario Rojas, obtuvo pruebas del negocio y luego le solicitó al juez Federal nº 1 Jorge Parache órdenes de allanamiento y detención para los tres cabecillas de la banda.
Un "padrino"
Mientras aguardaban para entrar a los domicilios, detuvieron a varios de los compradores. Entre ellos, al policía que -valiéndose de su trabajo- ejercía aparentemente una especie de padrinazgo sobre los acusados. El operativo comenzó pasadas las 16, cuando los policías, con el apoyo del grupo Cero, entraron a los domicilios. Según se informó, los acusados estaban advertidos del procedimiento y lograron escapar, aunque anoche eran buscados ya que estaban debidamente identificados.
Según se informó, en algunos de los domicilios encontraron cocaína y elementos para cortar la droga, que fueron incorporados a la causa. Además se secuestró un revólver calibre 32 largo. Los policías dijeron que hubo muchos vecinos que se quejaron por la forma descarada en la que los acusados vendían droga, inclusive a los menores. Fueron los mismos vecinos los que aportaron algunas pruebas para que la banda sea desarticulada.
Según se supo, en calle López y Planes al 500 hay una plaza que los chicos de la zona utilizan para jugar al fútbol. En la esquina con el pasaje Sánchez de Bustamante, los acusados, según dijeron los policías, tenían el punto de venta. En uno de los extremos de la cancha, debajo de un árbol, y con un poste de luz que está tirado como silla, los sospechosos vendían cocaína. Personal de la Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía provincial, al mando del comisario Luis Roberto Ibáñez y del subcomisario Mario Rojas, obtuvo pruebas del negocio y luego le solicitó al juez Federal nº 1 Jorge Parache órdenes de allanamiento y detención para los tres cabecillas de la banda.
Un "padrino"
Mientras aguardaban para entrar a los domicilios, detuvieron a varios de los compradores. Entre ellos, al policía que -valiéndose de su trabajo- ejercía aparentemente una especie de padrinazgo sobre los acusados. El operativo comenzó pasadas las 16, cuando los policías, con el apoyo del grupo Cero, entraron a los domicilios. Según se informó, los acusados estaban advertidos del procedimiento y lograron escapar, aunque anoche eran buscados ya que estaban debidamente identificados.
Según se informó, en algunos de los domicilios encontraron cocaína y elementos para cortar la droga, que fueron incorporados a la causa. Además se secuestró un revólver calibre 32 largo. Los policías dijeron que hubo muchos vecinos que se quejaron por la forma descarada en la que los acusados vendían droga, inclusive a los menores. Fueron los mismos vecinos los que aportaron algunas pruebas para que la banda sea desarticulada.







