26 Noviembre 2003 Seguir en 
Buenos Aires.- Un juez procesó e impuso un embargo de $ 5.000 sobre los bienes de un albañil que está acusado de haber abusado sexualmente de una joven mujer en la estación ferroviaria de Constitución, en la Capital Federal.
En la misma resolución, el juez Roberto Grispo sobreseyó al novio de la joven, quien golpeó y causó lesiones al abusador, por considerar que actuó en legítima defensa de su pareja.El magistrado determinó que Juan Alberto Arévalo cometió abuso sexual. Pero como el encausado no registraba antecedentes criminales y el delito es excarcelable, sólo dictó el procesamiento sin prisión preventiva.
El 30 de setiembre último, Natalia (las fuentes preservaron el apellido), su novio Matías Díaz y una amiga aguardaban la llegada del tren. Mientras ascendía al convoy, la chica sintió que Arévalo le tocaba la cola mientras le gritaba "dale, dale, subí".Luego volvió a colocarle "en forma alevosa" las manos en las nalgas y la empujó hacia el interior del vagón. En ese momento intervino Díaz, quien golpeó al albañil hasta que llegó la Policía. Arévalo siempre negó haber cometido el ilícito por el que fue imputado, proclamó su inocencia y aseguró que en aquella ocasión trató de impedir que la joven, su amiga y su novio se adelantaran en la fila para subir al tren. Pero el juez no le creyó, y finalmente lo procesó. (Télam)
En la misma resolución, el juez Roberto Grispo sobreseyó al novio de la joven, quien golpeó y causó lesiones al abusador, por considerar que actuó en legítima defensa de su pareja.El magistrado determinó que Juan Alberto Arévalo cometió abuso sexual. Pero como el encausado no registraba antecedentes criminales y el delito es excarcelable, sólo dictó el procesamiento sin prisión preventiva.
El 30 de setiembre último, Natalia (las fuentes preservaron el apellido), su novio Matías Díaz y una amiga aguardaban la llegada del tren. Mientras ascendía al convoy, la chica sintió que Arévalo le tocaba la cola mientras le gritaba "dale, dale, subí".Luego volvió a colocarle "en forma alevosa" las manos en las nalgas y la empujó hacia el interior del vagón. En ese momento intervino Díaz, quien golpeó al albañil hasta que llegó la Policía. Arévalo siempre negó haber cometido el ilícito por el que fue imputado, proclamó su inocencia y aseguró que en aquella ocasión trató de impedir que la joven, su amiga y su novio se adelantaran en la fila para subir al tren. Pero el juez no le creyó, y finalmente lo procesó. (Télam)







