Protesta en apoyo al detenido Véliz

Reafirmaron que el hombre que mató a un policía de un tiro actuó en defensa de su familia.

26 Noviembre 2003
Más de 50 personas que son vecinos de Miguel Angel Véliz -el hombre que el sábado a la noche mató al policía Roberto Sandoval en el barrio Aguas Corrientes- protestaron ayer cortando la avenida Ejército del Norte y pidieron que tanto el acusado como sus dos hijos sean liberados.
Celia, la esposa de Véliz, dijo que la manifestación fue espontánea. "Los vecinos no quieren que este caso quede así nomás. Mi marido lo único que hizo fue defenderse", indicó. Según el defensor de Véliz, Pablo Bossini, su cliente debería ser acusado por homicidio en legítima defensa, sin agravantes. Eso se probaría en base a testimonios y a pericias, dijo el abogado.
El sábado, a la medianoche, Sandoval, de 31 años, recibió un balazo en la cabeza. Sus compañeros de Robos y Hurtos de Investigaciones afirmaron que él pidió refuerzos porque había visto a hombres armados que estaban bebiendo en avenida Ejército del Norte al 2.400, y que quiso detenerlos, cuando salió Véliz y disparó. Pero Véliz y sus hijos Miguel Alejandro, de 25 años, y un menor de 16, al igual que algunos vecinos, dijeron que todo empezó una hora antes por una discusión originada por un problema de tránsito en la avenida.
Bossini dijo que los policías actuaron con violencia, golpeando a Véliz y a sus hijos y haciendo disparos a mansalva con sus pistolas y con escopetas. Como ejemplo, el abogado señaló que el principal acusado recibió siete impactos de postas de goma, y su hijo menor otros cuatro, además de una feroz golpiza. Hoy declararían ante la fiscal Adriana Reinoso Cuello los policías que estuvieron con Sandoval cuando fue asesinado. Celia de Véliz reafirmó ayer que sigue recibiendo amenazas anónimas en su domicilio a través del teléfono. "Quiero que liberen a mi familia. Nosotros no somos delincuentes", aseguró, en respuesta a las acusaciones que hicieron varios de los compañeros de Sandoval.

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