
Desde hace casi 30 años Rata Blanca está instalado en la escena del rock. Desde entonces no le han faltado giras internacionales, discos de oro y platino, shows compartidos con los más grandes (David Gilmour, AC/DC, Ozzy Osbourne, Megadeth, Judas Priest, Whitesnake, Motley Crüe y Kiss), nominaciones al Grammy y hits indiscutidos como “La leyenda del hada y el mago” o “Mujer amante”.
Esta noche, iniciando su gira por el NOA, no faltarán los temas de “El Guerrero del Arco Iris”, “El Camino del fuego” y “La llave de la puerta secreta”, aunque el repertorio todavía no está del todo definido. “Las canciones más representativas de diferentes épocas van a estar, porque la gente las está esperando. Va a ser un show con mucha energía y fuerza”, le adelantó a LA GACETA el guitarrista Walter Giardino. Junto a él subirán al escenario de Floresta Adrián Barilari (voz), Guillermo Sánchez (bajo), Danilo Moschen (teclados) y Fernando Scarcella (batería).
- Están con una agenda agitada. ¿Cómo viene el año?
- Ahora, listos para el ir al norte, un lugar que no visitamos tanto como querríamos. Sabemos que el rock ocupa un lugar importante allí. El rock metálico es parte de la cultura y es bueno que se entienda que no vamos a “pisar” al folclore, sino que cada uno tiene su lugar. El rock no es algo extranjero, es tan universal como la música clásica. Rata Blanca es argentina y una insignia latinoamericana.
- ¿En qué se distingue el heavy del metal?
- El heavy es más estructurado en su forma de exponer las cosas, desde lo visual mismo. Son fundamentalistas, digamos. Rata Blanca es rock metálico, somos más abiertos. Nos gusta el heavy, es verdad, pero no es lo único en nuestra música. El heavy a veces se basa mucho en el heavy mismo y pierde un poco de posibilidades ante esto que es rock. Creemos que hay mucha pose, y nosotros seguimos siendo pibes de barrio. Hay mucha sobreactuación que genera confusión en los chicos y eso no nos interesa. En definitiva, creemos en la buena música. Y sí, lo más correcto es definirnos como rock metálico.
- Con lo que decís, me hacés recordar a la polémica con Ricardo Iorio…
- Todos tienen el derecho de decir y hacer lo que quieran. Pero hay que analizar la consecuencia entre lo que se dice y lo que se hace. En todo caso, me interesa el resultado musical y no la pose. Nosotros no hacemos discurso ni política, pero tenemos un mensaje claro. No hay diferencia entre lo que somos ahora y lo que éramos en el barrio, sigo pensando igual que cuando tenía 15 años, y eso que hemos recorrido un camino muy largo.
- ¿Por dónde pasan la poesía o las letras? ¿Qué preocupaciones tienen sus composiciones?
- La poesía es para el teatro. En las letras, sí, hablamos en forma de cuentos y leyendas; de amor, de política, sexo… de todo lo que vivimos. Siempre fui bastante gótico, fantástico, es el natural espíritu de mi alma fantástica, tengo ciertas cuestiones astrológicas que me hacen ser así, y siempre me gustó. Ya sabemos lo que está mal, la cuestión es cambiarlo. Por eso la denuncia es un cliché; no tenemos que defenestrar al otro, porque nadie tiene la verdad absoluta. Se trata de tomar conciencia.
- No son letras comprometidas.
- Bueno, escribimos “Callejeros” y “En nombre de Dios” hace muchos años ya… y sería aburridísimo ser tan comprometido siempre. “Callejeros” lo grabamos en 1988 y para mí es un himno a la libertad, pero no tenés que insultar a la Policía, a los políticos y a la Iglesia para ser heavy. Por ahí, los temas cursis son los más conocidos, y es que nos salió así, no porque seamos así. Como “Mujer amante”, que se vendió muchísimo; esa canción vendió cinco millones de veces más que todas las demás.
- ¿Pensás que puede haber una evolución en el rock?
- Antes que nada, hay que tener claro que la música la desarrollan los músicos. De repente puede aparecer una nueva banda que dirá algo nuevo, pero plantear cosas innovadoras por completo es difícil. Estamos conformes con Rata Blanca porque es una banda internacional, llegamos con nuestra música a Europa y sin ninguna estrategia de marketing.
- ¿Qué viene?
- Pensamos en un nuevo trabajo, la gente lo pide. Estamos buscando cómo dar lo mejor, que signifique un paso adelante. Por eso se tarda tanto.
ESTA NOCHE
• A las 22 en el club Floresta (avenida Colón 471). Blanca Oscuridad será la telonera.






