EN EQUILIBRIO HACIA SUS METAS. Ale sabe combinar todas sus prioridades, tanto en lo deportivo como en todos sus trabajos.
22 Diciembre 2013 Seguir en 

En la vida y en el deporte Valeria Ale llegó muy lejos. Sin embargo, ella siente que quiere más y, sobre todo, que puede más. Fue subcampeona mundial en Rusia en 2009. Una corona máxima en la categoría de 57 kilos está en la columna del “debe” de la taekwondista. Ahí también, muy cerquita hay otra meta, otro objetivo que si bien no depende al 100 por ciento de ella, hará todo para cumplirlo. “Mi sueño es ganar el premio LA GACETA”, reconoce la taekwondista.
Todavía flota en el ambiente su nueva consagración, la séptima, en su especialidad. Obviamente, recibió la estatuilla con la misma euforia que en todas las ediciones anteriores. “Estoy muy contenta por haber ganado otra vez. En algún momento estuvo muy cerca el premio mayor”, rememoró Ale. A seis votos estuvo exactamente en 2009 cuando Luis Miguel Rodríguez, que ascendió con Atlético a Primera y fue convocado a la selección de Maradona, fue el elegido con 12 sufragios por el jurado de notables.
A sus 34 años, la morocha sigue persiguiendo sus objetivos. La frescura es la misma que acompañaba sus escapadas a escondidas para practicar taekwondo desde los 15 años. “En 2014 es el selectivo que me permitirá clasificar al Mundial 2015, en Corea del Norte. Personalmente tengo que empezar con anticipación las gestiones en la provincia, porque a nivel de la Secretaría de Deportes de la Nación no tengo beca”, detalló la representante de Alderetes.
Ya batió situaciones más duras, así que Ale sabe que no debe quedarse de brazos cruzados. “Tengo mi proyecto. No soy una persona que espera que llegue el momento para reaccionar. Me proyecto, de lo contrario no llego. Si yo quiero ir al Mundial 2015, lo primero es clasificar. De ahí tengo un año para juntar el dinero. Apenas terminó el último Mundial en Bulgaria, comencé a ahorrar plata para el próximo”, explicó la cuartofinalista en la cita que se disputó tierras búlgaras.
Así que, previas vacaciones, Valeria tendrá una agenda bastante ajustada en 2014. Trabajo, entrenamiento, clases y búsqueda de apoyo serán sus prioridades. “Enseño a mis alumnos y entreno todos los días. Entro a trabajar a las 6 hasta las 14, de lunes a viernes. A las 14.30 ya estoy entrenando; salgo a las corridas. Mis trabajos están en el Centro de Salud y en el complejo Tercer Centenario”, detalló su rutina la taekwondista que es licenciada en nutrición.
Entre tantas labores, la mujer tiene tiempo para reflexionar y elegir. “No están en mis planes darle nietos a mi mamá. En este tema tengo un carácter muy especial”, reconoció. Ninguna puerta está cerrada en la vida de Ale. Solo basta que ella se lo proponga y lo planee. Una vez dado ese paso, es probable que lo concrete.
Todavía flota en el ambiente su nueva consagración, la séptima, en su especialidad. Obviamente, recibió la estatuilla con la misma euforia que en todas las ediciones anteriores. “Estoy muy contenta por haber ganado otra vez. En algún momento estuvo muy cerca el premio mayor”, rememoró Ale. A seis votos estuvo exactamente en 2009 cuando Luis Miguel Rodríguez, que ascendió con Atlético a Primera y fue convocado a la selección de Maradona, fue el elegido con 12 sufragios por el jurado de notables.
A sus 34 años, la morocha sigue persiguiendo sus objetivos. La frescura es la misma que acompañaba sus escapadas a escondidas para practicar taekwondo desde los 15 años. “En 2014 es el selectivo que me permitirá clasificar al Mundial 2015, en Corea del Norte. Personalmente tengo que empezar con anticipación las gestiones en la provincia, porque a nivel de la Secretaría de Deportes de la Nación no tengo beca”, detalló la representante de Alderetes.
Ya batió situaciones más duras, así que Ale sabe que no debe quedarse de brazos cruzados. “Tengo mi proyecto. No soy una persona que espera que llegue el momento para reaccionar. Me proyecto, de lo contrario no llego. Si yo quiero ir al Mundial 2015, lo primero es clasificar. De ahí tengo un año para juntar el dinero. Apenas terminó el último Mundial en Bulgaria, comencé a ahorrar plata para el próximo”, explicó la cuartofinalista en la cita que se disputó tierras búlgaras.
Así que, previas vacaciones, Valeria tendrá una agenda bastante ajustada en 2014. Trabajo, entrenamiento, clases y búsqueda de apoyo serán sus prioridades. “Enseño a mis alumnos y entreno todos los días. Entro a trabajar a las 6 hasta las 14, de lunes a viernes. A las 14.30 ya estoy entrenando; salgo a las corridas. Mis trabajos están en el Centro de Salud y en el complejo Tercer Centenario”, detalló su rutina la taekwondista que es licenciada en nutrición.
Entre tantas labores, la mujer tiene tiempo para reflexionar y elegir. “No están en mis planes darle nietos a mi mamá. En este tema tengo un carácter muy especial”, reconoció. Ninguna puerta está cerrada en la vida de Ale. Solo basta que ella se lo proponga y lo planee. Una vez dado ese paso, es probable que lo concrete.
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