Fiscales y jueces penales se declararon en emergencia luego del crimen del prosecretario

Ayer hubo una reunión tras el emotivo homenaje realizado a Manuel Uro, en la que decidieron pedir medidas de seguridad a la Corte. También resolvieron elaborar un protocolo de los procedimientos que realizan fuera del edificio de tribunales. "Estamos en riesgo permanente", afirmaron.

29 Oct 2013
Apenas abrieron las puertas de los tribunales penales, los compañeros de Manuel Gerardo "Lalo" Uro comenzaron a pegar carteles por todo el edificio. "Estamos de duelo", escribieron. Un listón negro fue colgado en las ventanillas de cada una de las 10 fiscalías de Instrucción, y comenzó un emotivo aplauso recordando al prosecretario asesinado el viernes durante un allanamiento.

El homenaje a Uro se repitió a las 11.30, cuando empleados, fiscales y jueces recorrieron los pasillos de la sede penal de avenida Sarmiento y Laprida. Fueron más de 100 las personas que se congregaron luego en la puerta de la fiscalía de Instrucción de la VI° Nominación, en la que trabajaba el prosecretario, y escucharon a la secretaria Virginia Pérez Albert decir unas palabras para despedir al amigo.

Pedirán audiencias

Luego, en la sala 3 de juicios orales se reunieron camaristas, jueces y fiscales, junto a los empleados, y decidieron declarar la emergencia en seguridad del fuero penal. Al finalizar la reunión, el camarista Eudoro Albo fue elegido como vocero para transmitir a la prensa el resultado de la discusión. "Hemos decidido formular una serie de peticiones relacionadas con la seguridad del edificio y la elaboración de un protocolo para los procedimientos efectuados por agentes judiciales fuera del espacio físico de tribunales", explicó Albo.

"Consideramos que estamos en un estado de emergencia de seguridad", agregó el camarista, y afirmó que pedirán audiencias con todos los vocales de la Corte Suprema de Justicia, con el ministro Fiscal y con representantes del Ejecutivo y de la Legislatura.

El reclamo está centrado, por un lado, por los distintos hechos violentos que ocurren en los pasillos de tribunales. En agosto un hombre le pegó una trompada a un acusado en la puerta de la fiscalía VI°, y la semana pasada una mujer llevaba a su hija víctima de un abuso para que declarara en cámara gesell cuando se cruzó con el presunto violador, y comenzó a gritarle. Esos fueron algunos de los ejemplos que citaron los judiciales.

En este sentido, el fiscal de Cámara Daniel Marranzino comentó que había realizado una presentación a la mañana temprano al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Antonio Gandur. "Pedí que se extreme la seguridad en el ámbito penal, tanto para la gente que trabaja fuera como dentro del edificio. Estamos todos en riesgo permanente, y no se controla quién y cómo ingresa", dijo Marranzino.

Sin protocolo

Albo reconoció que no existe un protocolo de actuación escrito para los operativos. "Existen costumbres o procedimientos consuetudinarios que se han empezado a emplear de manera uniforme", comentó.

Uro murió tras ser baleado por Daniel Sirnio Romanazzi, quien se oponía a que le secuestraran las armas que tenía durante un allanamiento. En el hecho también fue asesinado el comisario Víctor Barraza. El fiscal de Instrucción de la X° Nominación, Guillermo Herrera, manifestó que el lamentable hecho debe servir para replantear los sistemas de seguridad que tienen que tener los funcionarios judiciales cuando realizan medidas.

"Me tocó estar en procedimientos en los que quedé en medio de una balacera y afortunadamente no me pasó nada, pero este hecho insólito nos da pie para ver cuáles son las medidas de seguridad que podemos implementar. Marca un antes y un después en el Poder Judicial", afirmó Herrera.

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