27 Octubre 2003 Seguir en 
Cuando un edificio está en proceso de demolición o de construcción, es sabido que se colocan a su frente las vallas que corresponden. Inquieta advertir que, en una gran mayoría de casos, tales elementos no están lo suficientemente asegurados como para evitar el riesgo de que puedan precipitarse sobre los transeúntes.
Cualquiera puede advertir, al pasar frente a esos lugares, que las vallas están ladeadas y que carecen de un sostén lo suficientemente fuerte. Hay que recordar que se trata de piezas pesadas, cuya caída puede significar accidentes muy serios. Sobran los ejemplos de lo que decimos.
Nos parece que este es uno de los tantos rubros en los cuales la Municipalidad de San Miguel de Tucumán debiera tomar una directa intervención. Nos referimos a intimar a los responsables de esos vallados a colocarlos en las condiciones correspondientes de seguridad; y, en caso de que no lo hagan, prohibir la continuación de la obra, además de aplicar las multas pertinentes en cada uno de las situaciones.
Asimismo, en los casos en que las vallas lleguen al cordón de la vereda debería exigirse también la construcción de pasarelas para el peatón.
Cualquiera puede advertir, al pasar frente a esos lugares, que las vallas están ladeadas y que carecen de un sostén lo suficientemente fuerte. Hay que recordar que se trata de piezas pesadas, cuya caída puede significar accidentes muy serios. Sobran los ejemplos de lo que decimos.
Nos parece que este es uno de los tantos rubros en los cuales la Municipalidad de San Miguel de Tucumán debiera tomar una directa intervención. Nos referimos a intimar a los responsables de esos vallados a colocarlos en las condiciones correspondientes de seguridad; y, en caso de que no lo hagan, prohibir la continuación de la obra, además de aplicar las multas pertinentes en cada uno de las situaciones.
Asimismo, en los casos en que las vallas lleguen al cordón de la vereda debería exigirse también la construcción de pasarelas para el peatón.







