Un viaducto olvidado

Un recurso turístico que la provincia no explota como corresponde.

25 Octubre 2003
Puesto que desde los niveles oficiales se proclama, con insistencia, el propósito de fomentar el turismo en nuestra provincia, pensamos que se debería tomar una serie de medidas acerca de los atractivos que poseemos en ese rubro, que no son pocos y que no están cuidados ni valorizados como corresponde.
Un buen ejemplo es el caso del Viaducto del Saladillo, monumental obra de ingeniería, la más grande de América del Sur en su tipo, que se ejecutó en 1882-84 y que prestó servicios hasta promediar los años 1920. Sobre la ruta 9, ningún cartel indica al automovilista que va hacia el norte; que pasando el puente de El Cadillal y girando a la izquierda puede visitar este monumento, cuyo diseño y dimensiones están realzados por un frondoso bosque.
Y en cuanto al Viaducto en sí, no existe cuidado alguno. Se está socavando la parte del cerro por donde suben los pocos visitantes, debajo de las vías. Gente inescrupulosa ha quemado el tronco de muchos árboles de gran porte, que pueden caerse en cualquier momento. Los merenderos que se colocaron alguna vez están en mal estado, y no hay recipientes para residuos. En suma, solamente el descuido impera en torno de un sitio cuya importancia turística es indudable.

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