22 Octubre 2003 Seguir en 
Hace pocos días, la carta de un vecino de Villa Carmela solicitaba la erradicación del basural que debe soportar dicha localidad, alimentado -expresaba- tanto por la comuna de esa jurisdicción, como por las municipios de Yerba Buena y de Tafí Viejo. La carta enumeraba los obvios riesgos sanitarios que se derivan de una situación como la existente, y señalaba que la erradicación de referencia constituía un anhelo de quienes pueblan los trece barrios existentes en Villa Carmela.
Pensamos que el tema tiene la suficiente trascendencia como para movilizar, de inmediato, la acción de las autoridades responsables de estas cuestiones. No puede aceptarse, sea cual fuese el argumento que se esgrima, que un basural se instale en un centro poblado, simplemente porque ello significa poner a sus habitantes ante el peligro cierto de las múltiples enfermedades que son consecuencia directa de la proximidad con residuos.
En suma, la realidad descripta por el lector debe ser modificada sin pérdida de tiempo, dada la prioridad que la salud debe tener en todos los casos. Nada puede excusar, repetimos, una actitud pasiva.
Pensamos que el tema tiene la suficiente trascendencia como para movilizar, de inmediato, la acción de las autoridades responsables de estas cuestiones. No puede aceptarse, sea cual fuese el argumento que se esgrima, que un basural se instale en un centro poblado, simplemente porque ello significa poner a sus habitantes ante el peligro cierto de las múltiples enfermedades que son consecuencia directa de la proximidad con residuos.
En suma, la realidad descripta por el lector debe ser modificada sin pérdida de tiempo, dada la prioridad que la salud debe tener en todos los casos. Nada puede excusar, repetimos, una actitud pasiva.







