Bolivia, alta prioridad

La precaria situación del país altiplánico preocupa a Kirchner y a Lula.

18 Octubre 2003
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- La preocupación por la gravedad que están alcanzando los sucesos de Bolivia terminó dominando el temario previsto para la reunión de Néstor Kirchner y Luis Inácio Lula da Silva. No ha sido para menos, pues el presidente de Brasil alertó a su colega mediante un amplio y detallado informe de sus servicios de inteligencia sobre la precaria situación en que se halla el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada frente a la insurrección social e indigenista. Esa perspectiva ha sorprendido en alguna medida a la cancillería argentina, mientras hasta la Unión Europea se pronunciaba para tratar de salvar el "status" constitucional boliviano de una contagiosa hecatombe. La ausencia del canciller Rafael Bielsa, de visita en Cuba, contribuyó también a perder de vista la dimensión del problema, al que se asigna ahora una dimensión foquista que puede tener réplicas en otros países hemisféricos. Ya se ha producido alarma en Ecuador, mientras en Buenos Aires se han advertido movilizaciones de un activismo no democrático que casi pasan inadvertidas en medio de otros hechos callejeros cotidianos que las autoridades toleran con resignación. La partida de sendos delegados diplomáticos de Argentina y Brasil a Bolivia precede a un análisis de alternativas que ambos presidentes deberán considerar sin mayor demora.

Olvido llamativo
La visita de Lula y el amplio marco político conferido por el Gobierno, dejó oficialmente en el olvido una fecha tan significativa como el 17 de Octubre, huérfana inclusive de las tradicionales declaraciones históricas. Tal vez haya sido mejor así para eludir los problemas que el peronismo supera o posterga a duras penas, mientras su creciente líder, el presidente Kirchner, aplica sin reticencias su fórmula transversalista para fortalecer a su gobierno. Esa independencia de movimientos le ha permitido aceptar la invitación a participar de la Internacional Socialista que se reunirá en San Pablo, sin que el partido se pronuncie al respecto. La forma autónoma con que los diversos sectores del justicialismo han llegado a manejarse a partir del ocaso de Carlos Menem, hace posible esa independencia de criterios sin tener en cuenta que el PJ integra desde hace años la internacional demócrata cristiana.
A la decisión presidencial de no impulsar nominaciones para la Corte Suprema antes de que el Senado consume la remoción de Eduardo Moliné O´Connor, será acompañada por el propósito de que, en la próxima ocasión, no se trate de un solo nombre de candidato, sino de una terna. Si bien el sistema público y contradictorio implantado por Kirchner ha tenido un apoyo generalizado al poner punto final al secreto y negociado, el polémico caso de Eugenio Zaffaroni aconsejó la propuesta plural. En ese sentido, pudo conocerse que el ministro de Justicia, Gustavo Beliz, y el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, trabajan sobre una lista "lo más numerosa posible" que, a fines del presente mes, llegará a poder de Kirchner para su selección. (De nuestra Sucursal)

Tamaño texto
Comentarios