Con la caída del dólar, Argentina ya no será la misma

Los analistas calculan que la divisa cotizaría a $ 2 en 2004.

13 Octubre 2003
BUENOS AIRES.- Argentina ya no será la misma, con esta caída del dólar que ya no puede detenerse.
Luego de varios titubeos, oscilando en la franja de $ 2,90 a $ 3, amenaza desplomarse por debajo de los $ 2,80, con perspectivas el año que viene de estacionarse cerca de los $ 2.Descontada la inflación de 2002, es un tipo de cambio real muy semejante al que imperaba en la época de la convertibilidad, del uno a uno.
Es un marco muy distinto del que habían previsto los autores de la devaluación de comienzos de 2002 y de la pesificación de las deudas, suponiendo una acelerada devaluación que iba a llevar el dólar en el entorno de los 4 pesos, si no mucho más, a raíz del pánico reinante por entonces.
Nada de eso se produjo: el retroceso del dólar lleva ahora más de un año y se profundizó recientemente, no sólo en Argentina sino en todo el mundo. En parte por decisiones del gobierno norteamericano, al que no le interesa defender la moneda, sino que procura la revaluación de las monedas de los países que compiten comercialmente con ellos, como el euro, el yen y ahora la moneda china.
La única forma como podría defenderlo es con un alza drástica de las tasas de interés que disponga Alan Greenspan (presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos -FED por sus siglas en inglés), y eso es precisamente lo que no quiere hacer.

Mejoras en EEUU
Como consecuencia, la economía norteamericana se fortaleció, retornó la prosperidad, las corporaciones volvieron a ganar dinero y la Bolsa marcó una recuperación, aunque igual se siguieron perdiendo millones de puestos de trabajo en EE.UU. En el orden interno, en lo doméstico argentino, la devaluación de 2002 trajo mucho malestar a raíz de la caída de los ingresos de los asalariados y el secuestro de los depósitos bancarios en corralitos y corralones.

Las decisiones
Pero por otro lado se pensó, según el criterio de Jorge Remes Lenicov, José Ignacio de Mendiguren y quienes tomaban las decisiones en materia económica por entonces, que iba a provocar una rápida reindustrialización volcada hacia exportaciones de manufacturas altamente competitivas, con un cierre prácticamente total de importaciones, no por prohibiciones sino por el costo del valor dólar.
En lugar de eso tenemos ahora una economía con un peso revaluado y en proceso de más revaluación, aunque algo equilibra las cosas el hecho de que en Brasil está pasando lo mismo, y nuestro vecino es tanto el principal socio como el principal rival comercial de Argentina. Sobrevino el cambio de conducción económica por Roberto Lavagna y llegó el gobierno del presidente Néstor Kirchner, cuyas pautas directrices son diametralmente distintas y hasta opuestas a las de Eduardo Duhalde, si bien esto no siempre es destacado por medios de comunicación y analistas.

Revaluación
Ahora se acepta la revaluación del peso como un dato de la realidad, que incluso está mencionado dentro de las proyecciones macroeconómicas para 2004 y 2005.Se pone énfasis en un modelo donde la reactivación y el crecimiento siguen siendo prioridad, pero basado en el mercado interno.
Esto es como descreer un poco de las exportaciones, salvo de las commodities, como la soja y el petróleo, que no necesitan un dólar muy alto para poder exportarse fluidamente y que están salvando las cuentas fiscales y fortaleciendo el balance de pagos en base a una coyuntura internacional excepcionalmente propicia para dichos productos.
Este panorama positivo de los commodities contrasta marcadamente con lo que sucede en el sector de las manufacturas, que enfrentan una dura competencia de países que, hoy por hoy, ofrecen los mismos productos que fabricamos en la Argentina, pero que tienen la ventaja de ser más baratos que los nuestros. (DyN)

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