23 Enero 2013 Seguir en 

Es muy rico. Pero tiene mala fama por la cantidad de hidratos de carbono que trae. El helado es un gran enemigo de las dietas de los tucumanos, explica el médico nutricionista Francisco D'Onofrio. No le gusta demonizar este postre. Aclara que sí tiene algunos beneficios y que si se ingiere con discreción no es tan perjudicial.
"El tema es que es muy difícil moderarse ante el helado. Una muestra clara es que pasamos del cucurucho al envase más grande de tergopol. Y ya no le sorprende a nadie", señala el especialista. Remarca que el helado tiene componentes adictivos: la grasa y el azúcar. "Por eso se hacen tan complicado decir basta. Lo bueno cuando se prefería el cucurucho es que uno tenía un límite. Cuando se acababa, listo", recordó.
Hay más datos a tener en cuenta, según D'Onofrio. "Los tucumanos solemos echar la culpa al calor. Si fuera por eso, sería preferible tomar helados de agua que son mucho más sanos. Pero nos gustan los de crema porque son gratificantes, producen un bienestar. La gente busca estos alimentos ricos en grasas para sentirse mejor. Claro, sale más barato comprar un cuarto kilo que ir al psicólogo", ironizó.
El nutricionista aclara que si una persona toma helado todos los días puede llegar a engordar mucho. "Tiene un altísimo valor calórico", señala, y pone en números la diferencia entre estos postres de crema y los que son de agua: "los helados de crema tienen entre 200 y 250 calorías por cada 100 gramos. Normalmente contienen sólo grasa láctea. Aunque su aporte de colesterol no es elevado, estas grasas son mayoritariamente saturadas, por lo que conviene moderar su consumo. Los de agua tienen 100 calorías cada 100 gramos de helado y no contienen grasa ni colesterol".
Aunque no nos demos cuenta, según el médico, cuando pasamos de un helado de 100 gramos en cucurucho a otro de un cuarto llegamos a duplicar las calorías. En estos envases de tergopor caben 600 calorías o más (para tener en cuenta, se calcula como normal consumir en total 2.000 a 2.500 calorías en total por día).
D'Onofrio recomendó el consumo de helados los light. Destacó que tienen muy poca grasa y edulcorantes no calóricos, y aportan menos calorías que uno común.
El origen
No hay una versión certera sobre el origen de los helados. Se cree que nacieron en el Lejano Ortiente. Fueron los chicos los que comenzaron a mezclar nieve de las montañas con frutas y miel en el año 800 a.C.; luego, los habitantes de la antigua Grecia utilizaron la técnica para hacer un postre de verano.
Los italianos se habrían encargado de pulir estas recetas y mejorarlas, además de hacerlas mundialmente conocida. En Argentina, la producción de helados aumenta cada año. A nivel mundial es famoso nuestro helado de dulce de leche, a estas alturas un clásico de exportación argentino como el fútbol y el malbec.
"El tema es que es muy difícil moderarse ante el helado. Una muestra clara es que pasamos del cucurucho al envase más grande de tergopol. Y ya no le sorprende a nadie", señala el especialista. Remarca que el helado tiene componentes adictivos: la grasa y el azúcar. "Por eso se hacen tan complicado decir basta. Lo bueno cuando se prefería el cucurucho es que uno tenía un límite. Cuando se acababa, listo", recordó.
Hay más datos a tener en cuenta, según D'Onofrio. "Los tucumanos solemos echar la culpa al calor. Si fuera por eso, sería preferible tomar helados de agua que son mucho más sanos. Pero nos gustan los de crema porque son gratificantes, producen un bienestar. La gente busca estos alimentos ricos en grasas para sentirse mejor. Claro, sale más barato comprar un cuarto kilo que ir al psicólogo", ironizó.
El nutricionista aclara que si una persona toma helado todos los días puede llegar a engordar mucho. "Tiene un altísimo valor calórico", señala, y pone en números la diferencia entre estos postres de crema y los que son de agua: "los helados de crema tienen entre 200 y 250 calorías por cada 100 gramos. Normalmente contienen sólo grasa láctea. Aunque su aporte de colesterol no es elevado, estas grasas son mayoritariamente saturadas, por lo que conviene moderar su consumo. Los de agua tienen 100 calorías cada 100 gramos de helado y no contienen grasa ni colesterol".
Aunque no nos demos cuenta, según el médico, cuando pasamos de un helado de 100 gramos en cucurucho a otro de un cuarto llegamos a duplicar las calorías. En estos envases de tergopor caben 600 calorías o más (para tener en cuenta, se calcula como normal consumir en total 2.000 a 2.500 calorías en total por día).
D'Onofrio recomendó el consumo de helados los light. Destacó que tienen muy poca grasa y edulcorantes no calóricos, y aportan menos calorías que uno común.
El origen
No hay una versión certera sobre el origen de los helados. Se cree que nacieron en el Lejano Ortiente. Fueron los chicos los que comenzaron a mezclar nieve de las montañas con frutas y miel en el año 800 a.C.; luego, los habitantes de la antigua Grecia utilizaron la técnica para hacer un postre de verano.
Los italianos se habrían encargado de pulir estas recetas y mejorarlas, además de hacerlas mundialmente conocida. En Argentina, la producción de helados aumenta cada año. A nivel mundial es famoso nuestro helado de dulce de leche, a estas alturas un clásico de exportación argentino como el fútbol y el malbec.
NOTICIAS RELACIONADAS
Lo más popular







