08 Enero 2013 Seguir en 
BRASILIA.- Brasil enfrenta la posibilidad de una racionamiento generalizado de energía por primera vez desde 2001, debido a un verano seco y caluroso que ha reducido el agua de los embalses de los cuales se alimentan las hidroeléctricas y ha elevado el consumo por el uso de aires acondicionados.
Expertos en electricidad afirman que aun si el país logra evitar el racionamiento podría tener que compensar los déficits con un mayor uso de energía termoeléctrica -que es más costosa- y eso podría perjudicar los planes que tiene la presidenta Dilma Rousseff de bajar las tarifas eléctricas este año.
El ministro de Energía, Edison Lobao, dijo que el costo adicional de las plantas alimentadas con diésel sumará menos del 1% a las cuentas de los consumidores de energía eléctrica durante los meses que sean usadas, descartando la posibilidad de nuevos controles gubernamentales. "No hay ninguna posibilidad de racionamiento, no hay posibilidad de escasez", dijo Lobao en una entrevista con la cadena de televisión Globo.
El temor a un racionamiento afectó el mercado de valores brasileño, con una pérdida de casi un 1% de la bolsa de Sao Paulo.
Según cómo Rousseff maneje el déficit -y si llueve en las próximas semanas- las consecuencias podrían afectar la capacidad de Brasil de lograr su meta para la inflación en 2013 y dañarían el crecimiento en una economía que ya está estancada. Varias grandes ciudades sufrieron apagones esporádicos en los últimos meses. Restringir la electricidad, un escenario que analistas privados ven como probable, podría causar fuertes disrupciones en la industria de la sexta economía más grande del mundo, que incluye a grandes consumidores como las empresas del sector siderúrgico y minero.
A fines de diciembre, Rousseff rechazó la idea de racionar la electricidad y dijo que era "ridículo" pensar en eso. Pero el diario Folha de Sao Paulo reportó ayer que Rousseff convocó a una reunión de emergencia para mañana con funcionarios del sector de energía. Funcionarios del Gobierno dijeron a Reuters que la reunión de la comisión que supervisa el suministro de la energía había sido programada con anterioridad. (Reuters)
Expertos en electricidad afirman que aun si el país logra evitar el racionamiento podría tener que compensar los déficits con un mayor uso de energía termoeléctrica -que es más costosa- y eso podría perjudicar los planes que tiene la presidenta Dilma Rousseff de bajar las tarifas eléctricas este año.
El ministro de Energía, Edison Lobao, dijo que el costo adicional de las plantas alimentadas con diésel sumará menos del 1% a las cuentas de los consumidores de energía eléctrica durante los meses que sean usadas, descartando la posibilidad de nuevos controles gubernamentales. "No hay ninguna posibilidad de racionamiento, no hay posibilidad de escasez", dijo Lobao en una entrevista con la cadena de televisión Globo.
El temor a un racionamiento afectó el mercado de valores brasileño, con una pérdida de casi un 1% de la bolsa de Sao Paulo.
Según cómo Rousseff maneje el déficit -y si llueve en las próximas semanas- las consecuencias podrían afectar la capacidad de Brasil de lograr su meta para la inflación en 2013 y dañarían el crecimiento en una economía que ya está estancada. Varias grandes ciudades sufrieron apagones esporádicos en los últimos meses. Restringir la electricidad, un escenario que analistas privados ven como probable, podría causar fuertes disrupciones en la industria de la sexta economía más grande del mundo, que incluye a grandes consumidores como las empresas del sector siderúrgico y minero.
A fines de diciembre, Rousseff rechazó la idea de racionar la electricidad y dijo que era "ridículo" pensar en eso. Pero el diario Folha de Sao Paulo reportó ayer que Rousseff convocó a una reunión de emergencia para mañana con funcionarios del sector de energía. Funcionarios del Gobierno dijeron a Reuters que la reunión de la comisión que supervisa el suministro de la energía había sido programada con anterioridad. (Reuters)
Lo más popular
Ranking notas premium







