06 Diciembre 2012 Seguir en 
LINCOLN.- A Tomás Dameno Santillán lo encontraron muerto el 17 de noviembre de 2011. Estuvieron buscándolo dos días, luego de que desapareciera en las calles de Lincoln, cuando había salido del colegio. Tenía nueve años, y el principal acusado de haberlo asesinado a golpes es la ex pareja de su madre, Adalberto Cuello. Ayer comenzó el juicio oral de un crimen que conmocionó a los argentinos.
El fiscal Javier Ochoaizpuro destacó el testimonio brindado por el primo de la víctima, que complicó al acusado. "El nene reiteró lo mismo de la instrucción con relación a ese temor reverencial que le tenía Tomas a su ex padrastro", sostuvo.
Para el fiscal se ratificó todo lo que se había hecho en la etapa de instrucción y los testigos fueron claros e ilustrativos. Ochoaizpuro aseguró que hay elementos suficientes para condenar a Cuello, acusado de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía. "En mi vida imaginé que iba a hacer eso. Si sabía que lo iba a matar a Tomás, yo lo hubiese matado a él antes", dijo Susana Santillán, la madre del niño. Cuello, que trabajaba como albañil hasta que lo detuvieran, tiene un hijo con la mujer.
El caso conmovió a la sociedad cuando el chico desapareció a la salida del colegio y su cadáver fue encontrado en un predio rural de las afueras de Lincoln, con varios golpes en la cabeza. Cerca de ese sitio, entre las gomas de protección del autódromo, aparecieron el guardapolvo y la mochila, así como una pala que supuestamente pertenecía a Cuello y con la que este presuntamente habría asestado los golpes mortales.
El principal sospechoso negó sistemáticamente haber participado del crimen y subió fotos a la red social Facebook a la hora en que el niño estuvo desaparecido, para intentar evitar acusaciones.
Para la fiscalía, el móvil obedecería a que Cuello acusaba al niño por la relación mala que mantenía con Santillán y en represalia supuestamente le quitó la vida.
Por su parte, el juez de Garantías de Junín, José Luccini, sostuvo que el nene fue asesinado con una brutalidad enorme y las marcas en su cuerpo muestran que intentó defenderse del ensañamiento con que fue golpeado en la cabeza. (Télam-DyN)
El fiscal Javier Ochoaizpuro destacó el testimonio brindado por el primo de la víctima, que complicó al acusado. "El nene reiteró lo mismo de la instrucción con relación a ese temor reverencial que le tenía Tomas a su ex padrastro", sostuvo.
Para el fiscal se ratificó todo lo que se había hecho en la etapa de instrucción y los testigos fueron claros e ilustrativos. Ochoaizpuro aseguró que hay elementos suficientes para condenar a Cuello, acusado de homicidio agravado por ensañamiento y alevosía. "En mi vida imaginé que iba a hacer eso. Si sabía que lo iba a matar a Tomás, yo lo hubiese matado a él antes", dijo Susana Santillán, la madre del niño. Cuello, que trabajaba como albañil hasta que lo detuvieran, tiene un hijo con la mujer.
El caso conmovió a la sociedad cuando el chico desapareció a la salida del colegio y su cadáver fue encontrado en un predio rural de las afueras de Lincoln, con varios golpes en la cabeza. Cerca de ese sitio, entre las gomas de protección del autódromo, aparecieron el guardapolvo y la mochila, así como una pala que supuestamente pertenecía a Cuello y con la que este presuntamente habría asestado los golpes mortales.
El principal sospechoso negó sistemáticamente haber participado del crimen y subió fotos a la red social Facebook a la hora en que el niño estuvo desaparecido, para intentar evitar acusaciones.
Para la fiscalía, el móvil obedecería a que Cuello acusaba al niño por la relación mala que mantenía con Santillán y en represalia supuestamente le quitó la vida.
Por su parte, el juez de Garantías de Junín, José Luccini, sostuvo que el nene fue asesinado con una brutalidad enorme y las marcas en su cuerpo muestran que intentó defenderse del ensañamiento con que fue golpeado en la cabeza. (Télam-DyN)







