Un policía irá a juicio oral, acusado de haber arrojado a su mujer por el balcón
La víctima había realizado un desgarrador relato ante el fiscal Navarro Dávila, quien consideró probado el intento de homicidio. La agredida cayó desde un tercer piso, cuando estaba embarazada de cuatro meses. El hombre dice que ella se arrojó, pero el fiscal no le cree y efectuó el pedido de juicio.
La pelea comenzó en una fiesta de casamiento a la que estaban invitados. J.C.L., enojado con su pareja, le advirtió que una vez que llegaran al departamento la golpearía. No sólo cumplió, sino que la arrojó por el balcón, según la denuncia en su contra. El hombre, que trabajaba en la Patrulla Motorizada de Yerba Buena y actualmente se encuentra en disponibilidad, deberá afrontar un juicio oral, acusado de tentativa de homicidio y abandono de persona.
El relato que la víctima realizó al fiscal Washington Navarro Dávila fue desgarrador. La mujer estaba embarazada de cuatro meses cuando su pareja habría intentado matarla la madrugada del 12 de agosto. Tanto en la fiesta como en el remise en el que volvieron, el policía le repitió que la iba a golpear "para que aprendiera quién manda", según consta en el requerimiento de elevación a juicio.
Apenas ingresaron al departamento, ubicado en el tercer piso de un edificio de barrio Sur, el policía se sacó el cinto y con la hebilla golpeó a su mujer en la cabeza, de acuerdo al relato de la víctima. También le pegó trompadas en distintas partes del cuerpo, mientras ella se cubría el vientre para proteger a su hijo.
A los gritos
La agresión fue creciendo cada vez más. La víctima contó que su pareja la arrojó sobre la cama y se ubicó encima, asestándole rodillazos en la espalda y en los hombros, mientras continuaba insultándola. Como ella gritaba pidiendo auxilio, la asfixió con el cinto para que se callara. Le pegó una piña en la cara, la sacó al balcón y volvió a meterla en la habitación. "¿Por qué me haces esto?", le decía él mientras la golpeaba nuevamente con el cinto.
La versión que contó la mujer, cuyos datos personales se reservan para preservar su intimidad, fue cada vez más grave. Dijo que su ex pareja le pegó una trompada tan fuerte en la espalda que se quedó sin aire. El policía abrió las puertas del balcón y la arrojó con una potencia de tal intensidad que la víctima cayó al vacío, alcanzando a sostenerse de las rejas del balcón del segundo piso.
La mujer trató de deslizarse hacia el primer piso, pero cayó a la vereda quebrándose ambos pies, según constataron más tarde en el hospital. Cuando estaba en el suelo, escuchó que su pareja cerraba la puerta del balcón. El fiscal le imputó al policía que no le interesó saber si la madre de su futuro hijo estaba con vida o no, abandonándola a su suerte.
A pesar del dolor que le provocaban las heridas, la mujer se subió a un taxi, fue hasta la casa de sus padres, y en el mismo vehículo la llevaron al hospital Padilla. "En ningún momento se preocupó por el estado de salud (de la mujer)", acusó el fiscal Navarro Dávila al agresor.
La otra versión
El acusado, cuando declaró ante el fiscal, negó la acusación. Reconoció que mantuvo una violenta discusión con su pareja, pero dijo que la golpeó con el cinto por accidente cuando ella quiso atacarlo. Añadió que se encerró a llorar en el baño mientras la mujer gritaba, alterada. Luego de unos minutos, no la escuchó más. Salió y vio la ventana del dormitorio abierta.
Según el relato del policía, la mujer tiene una personalidad manipuladora, y afirmó que ella misma se habría arrojado por el balcón. Pero el fiscal no le dio crédito a la versión, ya que de los informes del Centro de Atención y Orientación en Violencia Familiar surge que la víctima tiene un discurso coherente y continuo, y nada hace presumir que se trate de una personalidad fabuladora.
En el informe de la oficina de Violencia Familiar también consta que la víctima contó a los especialistas que su ex pareja era un hombre muy celoso, que la había golpeado en otras oportunidades y que no le permitía tener amigos o hablar por teléfono. También hacía abuso de su condición de policía, amenazándola con que haría desaparecer a su familia.
Ahora, la Cámara Penal deberá sortear la sala que llevará adelante el juicio oral, que se presume se podría realizar el año que viene. En ese momento, la mujer volverá a mirar a la cara al padre de su futuro hijo que, según ella, la quiso matar tirándola por el balcón del departamento.
Las señales de la violencia
¿Cómo detectar casos de violencia familiar?
Es un problema complejo. Dos características clave son la cronicidad y la circularidad. Los expertos hablan de un "ciclo de violencia" que tiene tres fases.

¿Cuáles son las fases del ciclo de violencia?
La primera es la "acumulación de Tensión". Se manifiesta verbal o gestualmente a través de insultos, gritos, burlas, prohibiciones, humillaciones, entre otros.

¿Cuál es la etapa siguiente?
El "episodio agudo". Hay violencia física. Puede iniciar con empujones o tirones de pelos y escalar a golpes, quemaduras, violaciones y privación de la libertad.
¿Por qué se habla de círculo vicioso?
Tercera fase: "luna de miel". El agresor se arrepiente y promete cambiar. Pero reincide. Y el ciclo reinicia. Pero las "lunas de miel" son cada vez más cortas.
¿Cuánto dura cada una de las fases?
Es variable, pero la antigüedad del conflicto violento lleva a que cada una dure cada vez menos tiempo. En algunos casos se vivencian estas etapas el mismo día.
¿Por qué no se rompe el ciclo de violencia?
En general, las víctimas sienten que son culpables de lo que les pasa, que si lo denuncia será mala esposa o que si denuncia le quitarán la tenencia de sus hijos.
¿Se puede salir de ese ciclo?
Sí. Para ello, ante la primera señal de violencia, existen diversos organismos para denunciar o para asistir a víctimas antes de que se produzcan agresiones físicas.







