BUSCÁ TU LUGAR. Hay varias cosas que debés tener en cuenta antes de elegir dónde vas a hacer gimnasia.
06 Diciembre 2012 Seguir en 

Es tiempo de ponerse en forma para la playa o para donde sea que vayas a ir de vacaciones. Así que si estás por comenzar a concurrir a un gimnasio para tonificar el cuerpo, te conviene tener en cuenta aquellas cosas que pueden provocar que se te pasen las ganas o que te cansés y no sigás adelante con la actividad física.
Diego Navarro, instructor de Pilates y futuro profesor de Educación Física, coincidió en que hay determinadas pautas que alejan a la gente de los gimnasios, y nos contó lo que él hace para mantener entretenidas a sus alumnas.
"Fundamentalmente, trato de que las clases sean personalizadas y de acuerdo con los objetivos de cada persona. Cuando se dan clases grupales, si el grupo no es homogéneo algunos pueden sentirse incómodos. No es lo mismo la actividad que le podés indicar a una alumna de 20 años que a otra de 40 o de 50 años", destacó.
"Si bien yo brindo una orientación sobre lo que se puede hacer, prefiero escuchar los objetivos que tienen mis alumnas, qué es lo que quieren conseguir, y cuál es su capacidad física, porque tampoco se trata de sobreexigir el cuerpo", puntualizó.
Navarro comentó que muchas alumnas van por cuestiones estéticas, pero también están las que lo hacen por razones de salud.
Música a elección
"Intento que mis clases no sean tediosas. Pero no impongo una determinada música; al contrario, hago que las alumnas elijan lo que quieren escuchar", añadió. Asimismo, dio que se preocupa por la estética del lugar. "El gimnasio está bien pintado, debe tener aire acondicionado, agua fresca a mano, una buena iluminación... Todo eso ayuda a que las alumnas se sientan cómodas", detalló.
"Fundamentalmente, trato de que las clases sean personalizadas y de acuerdo con los objetivos de cada persona. Cuando se dan clases grupales, si el grupo no es homogéneo algunos pueden sentirse incómodos. No es lo mismo la actividad que le podés indicar a una alumna de 20 años que a otra de 40 o de 50 años", destacó.
"Si bien yo brindo una orientación sobre lo que se puede hacer, prefiero escuchar los objetivos que tienen mis alumnas, qué es lo que quieren conseguir, y cuál es su capacidad física, porque tampoco se trata de sobreexigir el cuerpo", puntualizó.
Navarro comentó que muchas alumnas van por cuestiones estéticas, pero también están las que lo hacen por razones de salud.
Música a elección
"Intento que mis clases no sean tediosas. Pero no impongo una determinada música; al contrario, hago que las alumnas elijan lo que quieren escuchar", añadió. Asimismo, dio que se preocupa por la estética del lugar. "El gimnasio está bien pintado, debe tener aire acondicionado, agua fresca a mano, una buena iluminación... Todo eso ayuda a que las alumnas se sientan cómodas", detalló.
Lo más popular







