SIN CAMBIOS. Cerisola y Bardón no podrían acceder a un nuevo mandato en 2014 si no hay modificaciones en el estatuto universitario. ARCHIVO LA GACETA
05 Diciembre 2012 Seguir en 

El rumor inició como una suave brisa que soplaba los pasillos del Rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán: un sector del cerisolismo estaría "tanteando" el terreno para ver cómo cae un proyecto de reforma del estatuto, que incluya -en especial- la chance de que el rector, Juan Alberto Cerisola, acceda a un tercer mandato consecutivo, en 2014.
El artículo 19° del estatuto prevé que el rector y el vicerrector "durarán cuatro años en sus funciones y podrán ser reelectos o sucederse recíprocamente una sola vez. Si ha sido reelecto o sucedido recíprocamente no puede ser elegido para ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un período". Cerisola fue ungido rector en 2006 y fue reelecto en 2010. Recién podría volver -como rector o como vicerrector- en 2018.
Una alta fuente del Rectorado negó que en la mesa chica del rector se haya hablado de ello. "Son nubes de humo; acá no se discutió ni se piensa reformar el estatuto. En épocas preelectorales todo es una usina de rumores", afirmó. Los números cierran, en caso de que se quiera avanzar con un deseo de reforma. Entre las funciones del Consejo Superior figura "proponer la reforma total o parcial del estatuto a la asamblea universitaria con el voto de los dos tercios de sus miembros" (artículo 11°). El cuerpo está integrado por 31 consejeros; los dos tercios se logran con 21 votos. Le responden al rector 30 miembros.
El artículo 19° del estatuto prevé que el rector y el vicerrector "durarán cuatro años en sus funciones y podrán ser reelectos o sucederse recíprocamente una sola vez. Si ha sido reelecto o sucedido recíprocamente no puede ser elegido para ninguno de ambos cargos, sino con el intervalo de un período". Cerisola fue ungido rector en 2006 y fue reelecto en 2010. Recién podría volver -como rector o como vicerrector- en 2018.
Una alta fuente del Rectorado negó que en la mesa chica del rector se haya hablado de ello. "Son nubes de humo; acá no se discutió ni se piensa reformar el estatuto. En épocas preelectorales todo es una usina de rumores", afirmó. Los números cierran, en caso de que se quiera avanzar con un deseo de reforma. Entre las funciones del Consejo Superior figura "proponer la reforma total o parcial del estatuto a la asamblea universitaria con el voto de los dos tercios de sus miembros" (artículo 11°). El cuerpo está integrado por 31 consejeros; los dos tercios se logran con 21 votos. Le responden al rector 30 miembros.






