Si te sentás mal frente a la PC forzás columna, hombros, cuello y cabeza

Una persona que trabaja en la computadora ocho horas diarias realiza de 12.000 a 33.000 movimientos de cabeza y ojos, y unas 30.000 pulsaciones en el teclado. Cuando esta tarea se realiza sin descanso y en posición incorrecta, el cuerpo comienza a pasar facturas: aparecen los dolores y las contracturas musculares y articulares. Consultá al médico antes de que te lesiones.

MALA COSTUMBRE. Una mala posición puede provocar varios tipos de dolores. MALA COSTUMBRE. Una mala posición puede provocar varios tipos de dolores.
23 Noviembre 2012
Las vértebras cervicales (el cuello), los hombros, la espalda, la cintura y las piernas son algunas de las zonas que más daños sufren cuando adoptás una mala postura frente a la computadora.

Un informe del Instituto Argentino de Ozonoterapia (IAOT) indica que alrededor del 65 % de la población realiza tareas diarias frente a un monitor y de ese grupo el 60 % padece problemas como consecuencia del uso continuo, excesivo y prolongado de esta herramienta de trabajo.

Prestá atención a este dato. Si pasás cinco días a la semana frente a la pantalla, durante una jornada normal de trabajo de ocho horas realizás entre 12.000 y 33.000 movimientos de cabeza y de ojos y, además, un promedio de 30.000 pulsaciones en el teclado.

Si todos estos movimientos repetitivos los hacés en una silla incómoda, con la computadora en una posición o altura incorrecta, sin darte cuenta forzás el cuello, los hombros y la cabeza en forma permanente, sin descanso. En algún momento, claro está, tu cuerpo comenzará a pasarte facturas mediante cansancio y dolores musculares generalmente. En principio serán localizados: la zona inferior de la espalda, el sector cervical de la columna, en el cuello y en los hombros, las piernas y las manos.

Aparece el dolor
Para desandar un poco el camino de las molestias posturales vale utilizar un ejemplo. Supongamos que pasás muchas horas frente a la computadora en una posición que no es la ideal. Esto incluiría la columna flexionada, apenas apoyada -ya sea en una silla pequeña, sin respaldo- o extremadamente rígida; los pies y los brazos colgando, es decir no apoyados en el piso y en la mesa respectivamente, y el cuello fijo en una posición. Al cabo de unos días podrías comenzar a sufrir la exigencias de la columna y de los músculos para-vertebrales que se ubican a cada lado, en forma paralela. Si esto te ocurriera, el agotamiento muscular le daría paso al dolor.

"Una vez que el dolor se instala, genera un reflejo que incrementa aún más la contractura. Esta situación, a su vez, lleva al propio organismo a inmovilizar la zona afectada, a modo de defensa natural. Es aquí cuando se genera una especie de círculo vicioso de mala postura-contractura muscular-dolor-rigidez", detalló el doctor Carlos Juárez, médico traumatólogo.

Tratamiento precoz
Cuando este problema se prolonga en el tiempo hay que consultar al médico ante de que se produzcan daños severos. Cada problema debe ser evaluado y tratado. La lesiones se constatan con la clínica médica y estudios de diagnóstico por imágenes.

"Además de la fisioterapia existe otra opción que es la ozonoterapia. Se trata de un tratamiento complementario usado con frecuencia en Europa y en los Estados Unidos. De acuerdo con el grado de molestia, al cuadro que se presente y la zona afectada, la persona recibe una determinada cantidad de sesiones. La acción analgésica-antiinflamatoria de este terapia mejorará la circulación local favoreciendo la oxigenación de los tejidos y la relajación del músculo", explicó el doctor Norberto Debbag, médico deportólogo y cardiólogo.

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