José Mena, alias "El Loco Amín", cumplirá 22 años de cárcel por el crimen del taxista
El tribunal dio a conocer la sentencia por el asesinato de Quijano, cometido el 20 de mayo de 2011, y pidió ampliar la investigación. Antes del fallo, el único imputado clamó por su inocencia. Al final, los familiares de la víctima intentaron agredirlo
Cuando José Víctor Hugo Mena abordó el taxi Fiat Palio, licencia 1717, no estaba solo. O al menos así les pareció a los jueces, que solicitaron a la fiscalía de Instrucción que investigue si otras personas participaron en el crimen del taxista Pedro Nicanor Quijano. Mena, a quien le dicen "El Loco Amín", fue condenado ayer a 22 años de prisión.
El 19 de mayo de 2011, Quijano pasó por la casa del dueño del automóvil y salió a recorrer las calles, como lo solía hacer todos los días. Cerca de las 22, pasó por su vivienda y cenó junto a su familia. Volvió a trabajar. La telefonista de la empresa de taxi para la que trabajaba dejó registrado el último viaje que el chofer había realizado cerca de las 3, desde plaza Urquiza hasta Jujuy y Crisóstomo Alvarez.
Alrededor de las 4, las cámaras de seguridad de una estación de servicio ubicada en Catamarca y España divisaron al Fiat Palio. A las 6.45 tenía que entregar el auto a su propietario. Nunca llegó. A las 9, comenzaron los llamados entre los familiares y los allegados, preguntándose si alguien sabía dónde estaba Quijano.
Dos días más tarde, el auto fue hallado en la ruta 157, a la altura de la localidad de Manuela Pedraza. El cuerpo del taxista estaba en el cerro San Javier, a 50 metros de la ruta 40, cerca de "El Bosque de la Memoria". Lo encontraron el 31 de mayo.
Los pedidos
Un año y medio más tarde, Mena llegó a juicio oral acusado de haber matado a Quijano para robarle. La fiscala de Cámara Juana Prieto de Sólimo pidió que lo condenaran a prisión perpetua, al considerar que degolló al taxista cuando este no tenía posibilidad de defenderse. Dijo que actuó con alevosía.
Una conclusión similar fue esbozada por el abogado querellante, Juan Luis Hermosa, quien solicitó que Mena reciba la pena de reclusión perpetua. La defensora Oficial Norma Bulacios dijo que debía ser absuelto por falta de pruebas, o en su defecto por el beneficio de la duda.
Bulacios también argumentó que no se investigó a Luis Varela, primo de Mena, y a Pablo Díaz, mencionados por el acusado como las personas que lo engañaron para involucrarlo en el crimen. Varela declaró en contra de "El Loco Amín" en el juicio, afirmando que el acusado le contó que le había pedido al taxista que lo llevara al cerro "a ver las estrellas".
Muecas
Para escuchar el veredicto, Mena se puso una camisa rosa, un pantalón verde claro desgastado y zapatillas blancas. El imputado sostuvo siempre la mirada a la persona que estaba haciendo uso de la palabra, ya sean abogados, jueces o testigos.
Un pequeño tic (cada tanto le temblaba levemente la cabeza) develaba su nerviosismo. Lo mismo su boca, que constantemente se contraía. Tanto, que a veces parecía que se estaba riendo. Por eso, cuando los jueces se retiraron a deliberar, una de las hermanas de Quijano le gritó: "¡de qué te reís, hijo de puta!".
A las 9, la presidenta del tribunal Ana Lía Castillo de Ayusa, invitó a Mena a hacer uso del derecho de decir sus palabras finales. "Por sobre todas las cosas, digo que soy inocente. Dios sabe que es así, nunca mentí", dijo "El Loco Amín", clamando por su absolución. "Cuando declaré dije lo justo y necesario porque habían amenazado a mi esposa y a mis hijos", agregó.
Mena denunció que cuando lo detuvieron fue torturado en la división Homicidios y Delitos Complejos. "Me pegaban para hacerme firmar una confesión. Pero siempre confié en la Justicia, porque sé que ustedes (los jueces) están puestos por Dios, por eso tienen el poder que tienen", manifestó el ahora condenado.
A las 11.42 el tribunal regresó para dar a conocer la sentencia. Castillo de Ayusa, Carlos Caramuti y Dante Ibáñez estuvieron dos horas deliberando, pero lograron dictar un fallo unánime. El secretario de la sala III de la Cámara Penal, Fabián Fradejas, leyó el veredicto.
Los jueces encontraron a Mena penalmente responsable del delito de homicidio en concurso real con robo. Mató a Quijano y luego robó el auto y los elementos eléctricos del mismo. Por esos delitos es que lo condenaron a 22 años.
Pero además, los jueces decidieron que la fiscalía de Instrucción investigue si otras personas participaron del hecho. No les habría cerrado del todo que Mena, en soledad, degollara a Quijano, llevara el cuerpo a unos 50 metros de la ruta, se llevara el auto y lo dejara abandonado tan lejos. También pidieron que se indague a Luis Varela, ante el posible delito de falso testimonio.
Cuando Mena era sacado de la sala, los familiares de la víctima estallaron en llantos e insultos. Una zapatilla voló hacia el lugar en el que estaba el condenado, y la Policía intervino para evitar que lo agredieran. Abrazados, llorando y sin consuelo, los familiares de Quijano dejaron tribunales, pidiendo que a "El Loco Amín" no lo dejen salir más.
La sangre y el cuchillo lo comprometieron
Quijano tenía 55 años y trabajaba como chofer de la empresa "Hola Taxi". Tenía cinco hijos y vivía en el pasaje Delfín Gallo primera cuadra.
El 19 de mayo salió a trabajar en el taxi a las 19. El último contacto con la operadora ocurrió a las 3. No se supo de él el resto de la noche.

El 21 de mayo, el Fiat Palio fue hallado en la ruta 157. No tenía el número de licencia, ni el taxímetro, el estéreo y los papeles.
Al cuerpo del taxista lo encontraron el 31 de mayo en el cerro San Javier. Antes habían encontrado por la zona el cartel del auto.
"El Loco Amín" fue detenido luego de que su primo, Luis Varela, dijera que tenía sospechas de que estaba involucrado.
Las principales pruebas fueron las manchas de sangre de Quijano que estaban en su ropa, y un cuchillo con el que cometió el crimen.







