07 Agosto 2012 Seguir en 

Los problemas de insomnio, que hasta hace poco caracterizaban a las poblaciones de las naciones desarrolladas, están alcanzando niveles preocupantes también en los países más pobres. Los especialistas atribuyen esta tendencia al aumento de la depresión y de la ansiedad.
Investigadores de la Universidad de Warwick (Reino Unido), la red Indepth (Ghana) y la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica) realizaron un estudio en países en vías de desarrollo de África y de Asia. El informe, publicado en la revista "Sleep", destaca que el 16,6% de los encuestados afirmó que sufría insomnio y otras alteraciones graves del sueño. Este porcentaje está muy cerca del 20% registrado entre los adultos de países desarrollados como Canadá y Estados Unidos.
Los investigadores examinaron la calidad del sueño de personas de 50 años procedentes de poblaciones rurales de Bangladesh, Ghana, India, Indonesia, Tanzania, Sudáfrica y Vietnam, y también de un núcleo urbano de Kenia. Participaron del estudio 24.400 mujeres y 19.500 hombres.
Los resultados apuntan a una prevalencia más elevada de los problemas de sueño entre las mujeres y los grupos de más edad, como pasa también en países de mayor nivel de renta. "Las alteraciones del sueño podrían constituir un problema de salud pública que ha pasado inadvertido en entornos de renta baja. Al parecer los problemas de sueño no están asociados únicamente a los centros urbanos. Es posible que la prevalencia sea aún mayor entre quienes viven en ciudades", analizó el director del estudio, Saverio Stranges.
Investigadores de la Universidad de Warwick (Reino Unido), la red Indepth (Ghana) y la Universidad de Witwatersrand (Sudáfrica) realizaron un estudio en países en vías de desarrollo de África y de Asia. El informe, publicado en la revista "Sleep", destaca que el 16,6% de los encuestados afirmó que sufría insomnio y otras alteraciones graves del sueño. Este porcentaje está muy cerca del 20% registrado entre los adultos de países desarrollados como Canadá y Estados Unidos.
Los investigadores examinaron la calidad del sueño de personas de 50 años procedentes de poblaciones rurales de Bangladesh, Ghana, India, Indonesia, Tanzania, Sudáfrica y Vietnam, y también de un núcleo urbano de Kenia. Participaron del estudio 24.400 mujeres y 19.500 hombres.
Los resultados apuntan a una prevalencia más elevada de los problemas de sueño entre las mujeres y los grupos de más edad, como pasa también en países de mayor nivel de renta. "Las alteraciones del sueño podrían constituir un problema de salud pública que ha pasado inadvertido en entornos de renta baja. Al parecer los problemas de sueño no están asociados únicamente a los centros urbanos. Es posible que la prevalencia sea aún mayor entre quienes viven en ciudades", analizó el director del estudio, Saverio Stranges.
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