
¿Cuántas veces te fuiste a dormir y comenzaste a dar vueltas en la cama, sin poder pegar un ojo porque te sentías hinchado, con pesadez y malestar estomacal? Seguramente en reiteradas oportunidades. Y la mayoría de esas veces, probablemente, hayan sido porque comiste en exceso o porque elegiste comidas difíciles de digerir para el organismo.
Para que no repitás esa desagradable experiencia y gocés de un sueño placentero y reparador, te conviene tener en cuenta las recomendaciones del médico tucumano Pablo Gallo Valverde, especialista en nutrición.
"Comer de noche no engorda, siempre y cuando sepamos qué consumir y en qué cantidad -remarcó-. Tenemos que aprender a elegir muy bien los alimentos y jamás excedernos en el tamaño de la porción: la cena no es ni debe convertirse en la comida principal del día"
"Aunque mucha gente haya pérdido el hábito, el desayuno es la comida más importante de la jornada y lo ideal es tomarlo en el hogar. En el trabajo se pueden hacer colaciones a media mañana o media tarde, pero respetando siempre los horarios del almuerzo, la merienda y la cena, especialmente las personas que se consideran ansiosas", enfatizó el médico.
- ¿Por qué hay personas que tiene más hambre a la noche?
- Pueden actuar varios factores, como por ejemplo obviar el desayuno y comer mal al mediodía. Nuestro cuerpo va adquiriendo diferentes estados a lo largo de la jornada porque la velocidad metabólica no es la misma... Por eso es tan importante mantener una organización horaria para las comidas sin saltearse ninguna, especialmente las personas que se consideren ansiosas.
- ¿Las personas ansiosas siempre se alimentan mal?
- Yo diría que el hambre lleva a cualquier persona a cometer errores comunes a lo largo del día. Por ejemplo: si no se eligen los alimentos ideales o se abstiene de alguna comida, llegará a la mesa con gran ansiedad y apetito. Consumirá muchas calorías, grasas y azúcares en muy poco tiempo (¡ojo!, no siempre las porciones pequeñas contienen pocas calorías) y terminará dándose un gran atracón.
- ¿Y cómo se evitan los atracones?
- En base a la organización horaria de las comidas. Es un trabajo diario de cada uno generar nuestros propios hábitos de nutrición saludable, los que fuimos perdiendo a causa de los nuevos estilos de vida, de la permanente falta de tiempo...

- Entonces, la organización horaria es crucial.
- Cada uno de los horarios de alimentación se convierten en los "pilares" que sostienen el tratamiento inicial hasta lograr que se conviertan en costumbres. Al transformarse en hábitos automáticos -es decir que se los cumpla sin esfuerzos- estamos iniciando un estilo de vida saludable. Si salteamos uno de estos pilares, lamentablemente los otros horarios (pilares) se veran sobrecargados y llegaremos con un hambre voraz a la comida, que por lo general es la cena.

- Mucha gente cree que comer de noche es malo.
- Eso es un mito. Si evitamos la cena también tenemos el riesgo de caer en lo que en nutrición llamamos el "síndrome del comedor nocturno". Quienes lo padecen son personas que no pueden conciliar el sueño (generalmente por no haber cenado) y se levantan en reiteradas oportunidades para "comer algo". De esta manera terminan consumiendo más calorías que si hubieran comido a la noche y en el horario correcto.







