
BUENOS AIRES.- Que un estilo de vida sedentario, plagado de malos hábitos como fumar y comer comida chatarra hace mal, lo sabemos todos. Lo que parece que uno no termina de medir es las consecuencias palpables en nuestra salud.
Según Gina Tambini, miembro de la Organización Panamericana de la Salud. "De las 940 millones de personas que viven en las Américas, aproximadamente 250 millones de personas viven con una enfermedad no transmisible (ENT)", como ser diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares o respiratorias crónicas.
Estas enfermedades se deben, sobre todo, a distintos factores de riesgo que se dan con demasiada frecuencia en las sociedades actuales. A saber, la obesidad y el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el uso nocivo del alcohol y la dieta no saludable.
Es necesario desde la educación reforzar la promoción de prácticas saludables, como comer frutas y verduras o hacer ejercicio. Los datos demuestran que las mujeres están más obesas que los hombres y, cuando miramos la actividad física entre niños y niñas, son ellas las que están menos activas", explica Tambini en el sitio web entremujeres.com.
"Es clave el hecho de poder empoderar a las mujeres y a las niñas. La educación y el conocimiento son claves para que ellas y sus familias no lleguen a esa situación", agrega al respecto.
Según la especialista, los buenos hábitos deben empezar desde que uno es pequeño y mantenerse con el correr del tiempo. "Hay que dejar de lado la idea de que el niño gordito es más saludable", opina.
Según Tambini, además de lo antes dicho, una vida saludable se puede conseguir siguiendo estos tres pasos:
- Reducir el uso de tabaco
- Reducir la ingesta de sal
- Y mantener el tratamiento en los pacientes con enfermedades cardiovasculares. LA GACETA ©








