El éxodo demoró 12 años en reaparecer

Desde la temporada 99/00 que no se producía una depuración en el plantel antes de tiempo

El éxodo demoró 12 años en reaparecer
Nicolás Iriarte
Por Nicolás Iriarte 07 Junio 2012
Los que dicen que las comparaciones son odiosas, obviamente no han tenido la oportunidad de conocerlas en persona. Si se las trata con respeto, y toma con la suficiente distancia, pueden llegar a ser hasta queribles, aunque éste no sea el caso específico. El momento que vive Atlético les costó la partida a ocho jugadores antes de la finalización del campeonato. La última vez que se vivió una situación similar, en cuanto a un éxodo masivo y de futbolistas cuasi titulares, fue durante la temporada 99/00. Sin embargo, los motivos de la salida de los profesionales fueron totalmente distintos.

Tras la frustrada posibilidad del ascenso en el calendario 98/99 (cayó ante Chacarita, en semifinal), la primera rueda del nuevo campeonato había sido auspiciosa para el "decano". Lamentablemente, luego del receso todo se tiraría por la borda: el presidente Raúl Fioretti había tomado el mando que dejó Julio Miranda, la situación económica era apremiante y desde la directiva se rescindió el contrato de seis jugadores clave para el equipo, entre ellos un ídolo indiscutido: Mauro Amato.

Por supuesto que en los parates de verano siempre hay lista una de prescindibles. Juan Manuel Llop dejó ir en diciembre a Gustavo Toranzo, Leonardo del Valle, Mariano Fermani, Jonathan Blanes (era del club pero no estaba inscripto en AFA), Gonzalo Garavano y Luis Lobo. Ninguno de ellos había sido vital en el plantel durante la primera rueda como los que sí partieron antes de tiempo ahora. Por eso, aquella sangría no fue traumática como la última.

"Tigre" en punta
Todo comenzó con un Jairo Castillo agobiado por el maltrato verbal de un sector del público y por su mal momento deportivo. Pidió rescindir contrato y lo consiguió. Luego "Chocho", pasadas 17 fechas de cero alegrías en la B Nacional y eliminado de la Copa Argentina, borró a siete de los profesionales. La decisión explotó cual bomba y la onda expansiva de su acto fue similar a aquella que se generó en 2000 cuando la dirigencia decidió recortar sueldos. "Hubo una baja en los ingresos y de sponsors. La situación económica era insostenible", recuerda hoy Fioretti.

La decisión de rescindir, más el enojo de los que habían sido disminuidos en su sueldo, terminó de conformar la depuración. "Amato fue el que más nos dolió, pero son decisiones en la que algunos dirigentes opinan de una manera y otros de otra", fundamenta el ex presidente, quien no guardaba el mejor de los recuerdos de lo que sucedió en su gestión. En ese momento, Amato compartía plantilla con otro ídolo, Mario Alvarez, que había vuelto de México. Era uno u otra y se optó por "Cota".

Dos cosas distintas
Para dejar bien equilibrada la comparación, es necesario repetir que la de hace más de una década fue una decisión dirigencial que desquició a las masas, porque tocó el tesoro más preciado para el hincha: al jugador reconocido. Es como si un Ministro de economía, empiece el recorte por la salud o la educación, salvando las claras diferencias entre una y otra cosa. Acá, también vale la comparación. La medida de limpiar esta temporada la tomó el entrenador.

Desde 1999 hasta acá no se daba la partida de tantos jugadores que llegaron a ser útiles o necesarios para un técnico (al menos en su mayoría). Lo raro, el impacto no fue profundo dentro de la opinión pública. Pero sí en el grupo.

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