NI ADENTRO NI AFUERA. Iuvalé sufrió con Medina y Central y sufre con el presente de un Atlético en las tinieblas. TÉLAM
Silvio Iuvalé dejó el estadio de Rosario Central, después de otra derrota de Atlético, la tercera consecutiva, con un hilo de voz. Atendía a la prensa por educación, pero no podía evitar cierto sentimiento parecido a la turbación. Sobre su equipo pende una racha con olor a fracaso: un punto de los últimos 15. Ni siquiera el último objetivo del año, llegar a las 50 unidades, parece posible. La desorientación estruja a Atlético.
"¿Creés que podrán llegar a esos 50?", le preguntó LA GACETA al volante central al borde del colectivo que llevaría al plantel de vuelta a Tucumán, donde hoy Atlético volverá a entrenarse. Iuvalé no respondió la pregunta. No es que no quería hacerlo: no pudo. "¿No tenés otra cosa para preguntarme?", repreguntó como si le diera vergüenza su intuición de creer que junto a sus compañeros no llegarán a la meta impuesta. Ese silencio es un espejo: Atlético se ha convertido en un equipo que no cree en sí mismo.
¿Cómo se las arreglará?
Al "decano" le quedan cuatro partidos para cerrar la primera parte de un 2012 muy feo en los números grandes (ganó tres partidos, empató cuatro y perdió nueve) y hasta en las estadísticas pequeñas: es, en toda la temporada, el equipo al que más penales en contra le han cobrado: seis, junto a Aldosivi. Como Iuvalé, sus jugadores no saben cómo salir de esta racha que, directamente, es una pesadilla cotidiana.
"Ojalá esta tormenta pase lo más rápido posible", rezó Federico Barrionuevo, quien no dudó en reconocer la confusión que atraviesa el plantel en estos días difíciles: "estamos preocupados, claro que sí. No podemos salir". "No sumamos, es complicado llegar a los 50 puntos", agregó Carlos Fondacaro.
Los números no mienten
Atlético tiene hoy 40 puntos y le quedan 12 en juego. Así como en un momento pareció que podría haber sido el árbitro en la definición de la punta de la B Nacional, aunque luego no tuvo incidencia porque perdió consecutivamente ante River y Central, de la misma manera en que había sido vapuleado por Quilmes e Instituto a comienzos de año, ahora podría tener un papel determinante en la lucha por el descenso.
Dos de los cuatro rivales que le quedan a los de 25 de Mayo y Chile sobreviven en las catacumbas de los promedios: Chacarita (de visitante, por la fecha 36) y Desamparados (de local, por la 37). Antes y después, Atlético jugará contra dos equipos de mitad de tabla: Patronato (el próximo domingo a las 16, en el Monumental) y Defensa y Justicia (en Florencio Varela, en la próxima fecha).
Cómo hará Atlético para revertir en las últimas cuatro fechas de 2012 todo lo que no hizo en las primeras 16 del año es un misterio. Este plantel parece haber dado todo de sí, pero su techo es muy bajo. Demasiado bajo.
"¿Creés que podrán llegar a esos 50?", le preguntó LA GACETA al volante central al borde del colectivo que llevaría al plantel de vuelta a Tucumán, donde hoy Atlético volverá a entrenarse. Iuvalé no respondió la pregunta. No es que no quería hacerlo: no pudo. "¿No tenés otra cosa para preguntarme?", repreguntó como si le diera vergüenza su intuición de creer que junto a sus compañeros no llegarán a la meta impuesta. Ese silencio es un espejo: Atlético se ha convertido en un equipo que no cree en sí mismo.
¿Cómo se las arreglará?
Al "decano" le quedan cuatro partidos para cerrar la primera parte de un 2012 muy feo en los números grandes (ganó tres partidos, empató cuatro y perdió nueve) y hasta en las estadísticas pequeñas: es, en toda la temporada, el equipo al que más penales en contra le han cobrado: seis, junto a Aldosivi. Como Iuvalé, sus jugadores no saben cómo salir de esta racha que, directamente, es una pesadilla cotidiana.
"Ojalá esta tormenta pase lo más rápido posible", rezó Federico Barrionuevo, quien no dudó en reconocer la confusión que atraviesa el plantel en estos días difíciles: "estamos preocupados, claro que sí. No podemos salir". "No sumamos, es complicado llegar a los 50 puntos", agregó Carlos Fondacaro.
Los números no mienten
Atlético tiene hoy 40 puntos y le quedan 12 en juego. Así como en un momento pareció que podría haber sido el árbitro en la definición de la punta de la B Nacional, aunque luego no tuvo incidencia porque perdió consecutivamente ante River y Central, de la misma manera en que había sido vapuleado por Quilmes e Instituto a comienzos de año, ahora podría tener un papel determinante en la lucha por el descenso.
Dos de los cuatro rivales que le quedan a los de 25 de Mayo y Chile sobreviven en las catacumbas de los promedios: Chacarita (de visitante, por la fecha 36) y Desamparados (de local, por la 37). Antes y después, Atlético jugará contra dos equipos de mitad de tabla: Patronato (el próximo domingo a las 16, en el Monumental) y Defensa y Justicia (en Florencio Varela, en la próxima fecha).
Cómo hará Atlético para revertir en las últimas cuatro fechas de 2012 todo lo que no hizo en las primeras 16 del año es un misterio. Este plantel parece haber dado todo de sí, pero su techo es muy bajo. Demasiado bajo.








