SIN LIMITES. Helmut Wirz, farmacéutico jubilado, tiene 87 años. Descubrió el bungee-jumping a los 75 años. FOTOS TOMADAS DE WHO.INT
06 Abril 2012 Seguir en 

GINEBRA, Suiza.- Dentro de un lustro, y por primera vez desde que se tiene registro, el mundo tendrá más habitantes mayores de 65 años de edad que niños menores de cinco. Así lo considera el informe anual de la Organización Mundial de la Salud.
Para 2017, el 80% de la población más vieja (395 millones) residirá en países de medio y bajos ingresos, donde el riesgo de muerte y discapacidad por enfermedades no transmisibles es cuatro veces superior que en los desarrollados.
Esos datos están contenidos en un mensaje difundido por la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, en el 64 aniversario de la fundación de esa agencia de la Organización de las Naciones Unidas, en 1948.
Para 2050, se calcula que la población mundial de más de 60 duplicará la que había en el 2000 (de un 11 al 22%), y llegará a los 2.000 millones. Durante el último medio siglo, la expectativa de vida se extendió en 20 años.
Este año, la jornada del Día Mundial de la Salud está dedicada al tema "Envejecimiento y salud, la buena salud añade vida a los años", y busca demostrar que una vida saludable contribuye a una vejez plena y productiva, con un papel activo dentro de la familia y la sociedad.
El organismo de Naciones Unidas advierte además de que el cambio demográfico será más rápido e intenso en los países con ingresos bajos y medianos. Como ejemplo, explica que mientras que fueron necesarios 100 años para que el porcentaje de la población francesa mayor de 65 años pasara del 7 al 14%, en países como Brasil y China tardarán menos de 25 años en alcanzar el mismo crecimiento.
No obstante, la OMS recuerda que para tener buena salud en la vejez es necesario haber gozado de buena salud en las etapas anteriores de la vida. Por ejemplo, la desnutrición intrauterina puede aumentar, en la vida adulta, el riesgo de enfermedades del aparato circulatorio y diabetes, mientras que las infecciones respiratorias en la infancia pueden aumentar el riesgo de bronquitis crónica en la edad adulta, según informó el diario español ABC.
La velocidad del deterioro pasada la edad adulta está condicionada también por los hábitos a lo largo de la vida, es decir, la alimentación, la actividad física que se haga y lo expuestos que estemos a riesgos para la salud, como el tabaquismo, el consumo nocivo de alcohol o la exposición a sustancias tóxicas.
"Envejecer no es algo que nos pasa a los seres humanos después de los 60 años", advirtió Claudia Jarovslasky, coordinadora del programa nacional de envejecimiento activo y salud para los adultos mayores del Ministerio de Salud de la Nación, en una nota que publicó Clarín.com. "Todos empezamos a envejecer desde que nacemos".
Los desafíos
El aumento de la expectativa de vida presenta desafíozs para los sistemas de salud, que deberán atender a más gente, y de forma prolongada.
También hay enfermedades puntuales que harán sentir más su presencia. A nivel mundial, el aumento de la esperanza de vida dará lugar a una explosión en el número de casos de demencias como la enfermedad de Alzheimer.
El riesgo de demencia aumenta considerablemente con la edad, y se estima que entre el 25% y el 30% de las personas mayores de 85 años sufren algún grado de deterioro cognitivo.
En los países de ingresos bajos y medianos, "las personas mayores afectadas por la demencia no suelen tener acceso a la atención prolongada que requiere su estado a un precio asequible. Sus familias rara vez reciben ayudas públicas para financiar la asistencia a domicilio", dice el informe de la OMS. (ABC.es- who.int-Clarin.com)
Para 2017, el 80% de la población más vieja (395 millones) residirá en países de medio y bajos ingresos, donde el riesgo de muerte y discapacidad por enfermedades no transmisibles es cuatro veces superior que en los desarrollados.
Esos datos están contenidos en un mensaje difundido por la directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, en el 64 aniversario de la fundación de esa agencia de la Organización de las Naciones Unidas, en 1948.
Para 2050, se calcula que la población mundial de más de 60 duplicará la que había en el 2000 (de un 11 al 22%), y llegará a los 2.000 millones. Durante el último medio siglo, la expectativa de vida se extendió en 20 años.
Este año, la jornada del Día Mundial de la Salud está dedicada al tema "Envejecimiento y salud, la buena salud añade vida a los años", y busca demostrar que una vida saludable contribuye a una vejez plena y productiva, con un papel activo dentro de la familia y la sociedad.
El organismo de Naciones Unidas advierte además de que el cambio demográfico será más rápido e intenso en los países con ingresos bajos y medianos. Como ejemplo, explica que mientras que fueron necesarios 100 años para que el porcentaje de la población francesa mayor de 65 años pasara del 7 al 14%, en países como Brasil y China tardarán menos de 25 años en alcanzar el mismo crecimiento.
No obstante, la OMS recuerda que para tener buena salud en la vejez es necesario haber gozado de buena salud en las etapas anteriores de la vida. Por ejemplo, la desnutrición intrauterina puede aumentar, en la vida adulta, el riesgo de enfermedades del aparato circulatorio y diabetes, mientras que las infecciones respiratorias en la infancia pueden aumentar el riesgo de bronquitis crónica en la edad adulta, según informó el diario español ABC.
La velocidad del deterioro pasada la edad adulta está condicionada también por los hábitos a lo largo de la vida, es decir, la alimentación, la actividad física que se haga y lo expuestos que estemos a riesgos para la salud, como el tabaquismo, el consumo nocivo de alcohol o la exposición a sustancias tóxicas.
"Envejecer no es algo que nos pasa a los seres humanos después de los 60 años", advirtió Claudia Jarovslasky, coordinadora del programa nacional de envejecimiento activo y salud para los adultos mayores del Ministerio de Salud de la Nación, en una nota que publicó Clarín.com. "Todos empezamos a envejecer desde que nacemos".
Los desafíos
El aumento de la expectativa de vida presenta desafíozs para los sistemas de salud, que deberán atender a más gente, y de forma prolongada.
También hay enfermedades puntuales que harán sentir más su presencia. A nivel mundial, el aumento de la esperanza de vida dará lugar a una explosión en el número de casos de demencias como la enfermedad de Alzheimer.
El riesgo de demencia aumenta considerablemente con la edad, y se estima que entre el 25% y el 30% de las personas mayores de 85 años sufren algún grado de deterioro cognitivo.
En los países de ingresos bajos y medianos, "las personas mayores afectadas por la demencia no suelen tener acceso a la atención prolongada que requiere su estado a un precio asequible. Sus familias rara vez reciben ayudas públicas para financiar la asistencia a domicilio", dice el informe de la OMS. (ABC.es- who.int-Clarin.com)







