21 Noviembre 2011 Seguir en 
MADRID, España.- La crisis de deuda de la zona euro volvió a atacar al corazón de Europa hoy, pese a la clara victoria electoral en España de los conservadores, comprometidos con una mayor austeridad fiscal.
Pero la mayoría absoluta del Partido Popular de centroderecha de Mariano Rajoy no dio ningún respiro a los mercados financieros, que se ven cada vez más alarmados por la ausencia de un freno efectivo al colapso de los mercados de deuda soberana.
Los nerviosos mercados de la deuda soberana europea continuaban esta mañana ampliando sus primas de riesgo al persistir las preocupaciones por la crisis de la zona euro.
Las primas de riesgo sobre los bonos gubernamentales españoles, italianos y franceses subieron porque los inversores buscaban refugio en la seguridad de los bonos alemanes, mientras que las acciones europeas caían más de un 2 por ciento luego de que Moody's advirtiera que la calificación crediticia de Francia enfrenta nuevos peligros.
"Esta crisis está golpeando el corazón de la zona euro. No deberíamos tener ilusiones al respecto", dijo el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios europeo, Olli Rehn.
Rehn defendió el activismo del órgano ejecutivo de la Unión Europea respecto a las medidas de austeridad, que suelen ser acusadas de ahogar el crecimiento y el empleo.
"Uno no puede simplemente construir una estrategia de crecimiento acumulando más deuda, cuando la capacidad de cumplir con la deuda actual es cuestionada por los mercados", dijo Rehn en un seminario en Bruselas. "No se puede obligar a los acreedores extranjeros a prestar más dinero, si no tienen la confianza para hacerlo", agregó.
En Grecia, el punto inicial de las turbulencias del mercado que ahora se sienten en todo el mundo, se han estado produciendo más enfrentamientos políticos que auguran una nube negra sobre el intento del nuevo primer ministro, el tecnócrata Lucas Papademos, de lograr la aprobación de los líderes europeos a los fondos de rescate.
Los costos de endeudamiento tanto para España como para Italia llegaron a niveles considerados insostenibles la semana pasada, antes de que el Banco Central Europeo interviniera para estabilizar al mercado.
Dos periódicos indicaron que el Consejo de Gobierno del BCE impuso un límite semanal de 20.000 millones de euros a las compras de bonos gubernamentales de la zona euro, una cifra que según analistas es menor a la necesaria para que actúe como un cortafuegos efectivo.
La subida de las primas de riesgo de varios países del euro este lunes era debido a la falta de noticias sobre la presencia del Banco Central Europeo (BCE) en el mercado comprando bonos. Desde agosto, el BCE ha sido la única contrapartida que ha actuado para contrarrestar la presión vendedora sobre la deuda italiana y española debido a temores de que ambos países deban ser rescatados, como sucedió con Grecia, Irlanda y Portugal.
Nubes negras en el horizonte
Para que el nuevo gobierno del PP pueda cumplir con el objetivo de déficit público del 4,4% del producto interno bruto a fines de 2012, tendrá que llevar a cabo un recorte próximo a los 30.000 millones de euros del presupuesto del próximo ejercicio, que castigaría adicionalmente a una economía al borde de la recesión.
Con uno de cada cinco españoles sin trabajo, con bancos restringiendo la concesión de nuevos préstamos para cumplir con los estrictos requerimientos de capital y con el sector de la construcción de capa caída, el PP tendrá que trabajar duro para convencer a los inversores de que pueden corregir la crisis.
Sin embargo, Rajoy aún debe esbozar propuestas concretas a la vez que no puede permitirse el lujo de tener mucho tiempo los rendimientos del bono a 10 años cercanos al nivel clave del 7,0%. (Reuters-DPA)
Pero la mayoría absoluta del Partido Popular de centroderecha de Mariano Rajoy no dio ningún respiro a los mercados financieros, que se ven cada vez más alarmados por la ausencia de un freno efectivo al colapso de los mercados de deuda soberana.
Los nerviosos mercados de la deuda soberana europea continuaban esta mañana ampliando sus primas de riesgo al persistir las preocupaciones por la crisis de la zona euro.
Las primas de riesgo sobre los bonos gubernamentales españoles, italianos y franceses subieron porque los inversores buscaban refugio en la seguridad de los bonos alemanes, mientras que las acciones europeas caían más de un 2 por ciento luego de que Moody's advirtiera que la calificación crediticia de Francia enfrenta nuevos peligros.
"Esta crisis está golpeando el corazón de la zona euro. No deberíamos tener ilusiones al respecto", dijo el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios europeo, Olli Rehn.
Rehn defendió el activismo del órgano ejecutivo de la Unión Europea respecto a las medidas de austeridad, que suelen ser acusadas de ahogar el crecimiento y el empleo.
"Uno no puede simplemente construir una estrategia de crecimiento acumulando más deuda, cuando la capacidad de cumplir con la deuda actual es cuestionada por los mercados", dijo Rehn en un seminario en Bruselas. "No se puede obligar a los acreedores extranjeros a prestar más dinero, si no tienen la confianza para hacerlo", agregó.
En Grecia, el punto inicial de las turbulencias del mercado que ahora se sienten en todo el mundo, se han estado produciendo más enfrentamientos políticos que auguran una nube negra sobre el intento del nuevo primer ministro, el tecnócrata Lucas Papademos, de lograr la aprobación de los líderes europeos a los fondos de rescate.
Los costos de endeudamiento tanto para España como para Italia llegaron a niveles considerados insostenibles la semana pasada, antes de que el Banco Central Europeo interviniera para estabilizar al mercado.
Dos periódicos indicaron que el Consejo de Gobierno del BCE impuso un límite semanal de 20.000 millones de euros a las compras de bonos gubernamentales de la zona euro, una cifra que según analistas es menor a la necesaria para que actúe como un cortafuegos efectivo.
La subida de las primas de riesgo de varios países del euro este lunes era debido a la falta de noticias sobre la presencia del Banco Central Europeo (BCE) en el mercado comprando bonos. Desde agosto, el BCE ha sido la única contrapartida que ha actuado para contrarrestar la presión vendedora sobre la deuda italiana y española debido a temores de que ambos países deban ser rescatados, como sucedió con Grecia, Irlanda y Portugal.
Nubes negras en el horizonte
Para que el nuevo gobierno del PP pueda cumplir con el objetivo de déficit público del 4,4% del producto interno bruto a fines de 2012, tendrá que llevar a cabo un recorte próximo a los 30.000 millones de euros del presupuesto del próximo ejercicio, que castigaría adicionalmente a una economía al borde de la recesión.
Con uno de cada cinco españoles sin trabajo, con bancos restringiendo la concesión de nuevos préstamos para cumplir con los estrictos requerimientos de capital y con el sector de la construcción de capa caída, el PP tendrá que trabajar duro para convencer a los inversores de que pueden corregir la crisis.
Sin embargo, Rajoy aún debe esbozar propuestas concretas a la vez que no puede permitirse el lujo de tener mucho tiempo los rendimientos del bono a 10 años cercanos al nivel clave del 7,0%. (Reuters-DPA)







