"Siempre dicen que cierran y no lo hacen"

El gremio no cree que se imponga la rotación

12 Noviembre 2011
El secretario general del Sindicato de Trabajadores de Estaciones de Servicio de Tucumán (Stest), Rafael Sánchez, se mostró descreído de que pudiera implementarse una atención rotativa -similar al funcionamiento nocturno de las farmacias- en las estaciones de servicio. La iniciativa está siendo discutida por los miembros de la Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega) -asociación que reúne a dueños de expendedoras- y por agrupamientos similares de otras provincias.

"Hace 46 años que estoy en la actividad, y siempre han dicho que van a cerrar, pero eso nunca se ha hecho realidad", dijo Sánchez. En caso de que prospere la medida, la planta de personal de los comercios que venden combustibles podría verse reducida, debido a que la noche que no les toque atender, la playa sólo precisará un sereno y no empleados que manejen los surtidores. A raíz de ello, LA GACETA consultó al gremialista si prevén tomar medidas preventivas. "La federación es la que representa la parte obrera. La semana que viene viajo a Buenos Aires y seguramente me estaré enterando", indicó Sánchez.

El dirigente consideró difícil que se dé esa medida -fundada en la escasez de naftas- debido a que las expendedoras no sólo venden combustibles líquidos. "No hay manera de cerrar una estación de servicio; ellos también venden gas (Gas Natural Comprimido -GNC-), que es más rentable que el líquido. Si cierran las expendedoras, ¿quién vende el GNC?", cuestionó.

Puntos clave

La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la Argentina (Cecha) afirma que en los últimos 10 años cerraron unas 2.000 estaciones de servicio: 200 en lo que va de 2011.

Según el sitio www.cecha.org.ar, cada expendedora vende unos 200.000 litros al mes. A $ 5 el litro, y con ganancia del 8%, le quedan $ 80.000, de los cuales unos $ 60.000 van a sueldos y cargas sociales.

En su sitio, Cecha cuenta que la escasez de naftas se manifiesta en varias provincias del país. Por ejemplo, en San Juan se cupifica la venta y en Buenos Aires se cierran por hasta 10 días algunas expendedoras.

Fuentes de la Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega) dicen que otro motivo por el que debaten la atención por turnos es la creciente inseguridad que sufren por las noches.

No obstante, la causa principal por la que se plantea el funcionamiento nocturno rotativo es el faltante de naftas y los costos que genera. Hace un mes, Capega admitió que debieron suspenderse empleados.

En Tucumán, esta semana volvieron a verse largas colas en las estaciones de servicio; y en muchas de ellas sólo se vendía nafta Premium o gasoil. Se teme que el stock durante el verano sea insuficiente.

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