Los planes sociales complican la contratación de obreros

Según los productores, mucha gente no quiere trabajar para no perder la asistencia del Estado. El hecho afecta a todos los sectores del campo. Uatre rechaza el planteo.

17 Julio 2003
Un fenómeno preocupante se viene detectando en el sector rural tucumano. Pese a los altos índices de desocupación y subocupación registrados en la provincia, productores agrícolas afirman que cada día les resulta más difícil conseguir mano de obra para el campo. Los agricultores no creen que el problema se origine en una oleada migratoria de familias rurales a los cordones urbanos de la capital, como ocurrió décadas atrás, sino en la vigencia del asistencialismo que instrumenta el Estado nacional a través de los planes Jefes y Jefas de Hogar Desocupados.
La paradójica situación tiende a agravarse, y es tema de debate en el seno del consejo ejecutivo de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT). "Estamos padeciendo este inconveniente, que es bastante serio y afecta cada vez más a los productores", reveló a LA GACETA el secretario de la entidad ruralista, José Frías Silva. También reconocieron el problema los presidentes de Cactu, Otto Gramajo; de UCIT, Sergio Fara; el titular de Fotia, Roberto Palina, y el consultor agrícola Oscar Ricci. Sin embargo, el secretario general de Uatre, Jesús Pellasio, dijo que desconoce que falte mano de obra rural y contraatacó señalando que en el campo sobra la gente desocupada que busca empleo.
Este cambio en la cultura del trabajo en la provincia afecta a las actividades que demandan mano de obra intensiva, como son los cultivos de papa, frutilla, tabaco, caña de azúcar y muy especialmente al limón. "Se fomenta el ocio y se pierde el deseo de trabajar, pese a las enormes necesidades que padece la gente en el campo", dicen los productores. A partir de esta nueva realidad, los empleadores se ven obligados a recargar de trabajo a sus empleados regulares o a demorar tareas porque no pueden contratar obreros.
Muchos trabajadores rurales que cobran los $ 150 del plan Jefes y Jefas de Hogar no pueden ser registrados por empleadores porque perderían este beneficio. "La gente prefiere trabajar en negro o quedarse directamente en sus casas antes de quedarse sin sus planes", dijo Frías Silva. Según el titular de Cactu, el problema se observa en todo el territorio provincial, especialmente en zonas cercanas a comunas rurales importantes o a intendencias del interior. "En la zona norte no se ve tanto, pero sí en la parte sur de la provincia", remarcó Gramajo. Fara sostuvo que el beneficiario de un plan social no quiere ser registrado por el empleador. "Esto pone al productor en un aprieto, porque necesita de esa mano de obra; pero, a la vez, tiene la presión de los gremios y de la Secretaría de Trabajo para que regularice la situación laboral de sus obreros", señaló.
Ricci dejó en claro que en la actividad granaria no se observa mucho el fenómeno, dado que estos cultivos no demandan mucha mano de obra, porque las actividades se desarrollan con grandes maquinarias. "Nos afecta cuando buscamos mano de obra calificada, como un tractorista, que a veces prefiere un plan de estos y no ganar más dinero trabajando", indicó.

Impuestos
Gramajo dijo que a los productores que tienen "blanqueada" la relación laboral con sus empleados no les conviene tomar trabajadores en negro. "Si se toma de manera irregular a un obrero, el ahorro que se genera por el no pago de las cargas sociales se termina pagando en el Impuesto a las Ganancias. Obviamente que a quienes tienen su economía en negro no les importa, pero a los que trabajamos en la formalidad no nos sirve un trabajador no registrado", apuntó. Fara dejó en claro que muchas explotaciones agrícolas no toman a los desocupados "justamente porque quieren trabajar en negro".
De cualquier manera, en el sector rural hay una gran población de empleados no reconocidos, según se desprende de la información brindada por Uatre. Pellasio afirma que hay un exceso de oferta laboral en el campo, y denunció que quienes dicen que falta mano de obra rural "sólo buscan que caigan los planes sociales". No coincidió con esta visión el titular de Fotia, quien admitió que existe el problema. "Sí, este año hay un incremento de la oferta laboral en negro, porque mucha gente cobra estos planes sociales y nadie quiere perder estos beneficios", reconoció Palina.

"Hay que buscar una solución urgente"


Todos los referentes consultados por LA GACETA coincidieron en que se debe buscar una urgente solución a la falta de oferta laboral en el campo tucumano. El problema ya es del conocimiento de las futuras autoridades de la provincia.
Hace pocos días, el gobernador electo José Alperovich visitó a la dirigencia de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT) y se comprometió a gestionar una salida al inconveniente en el orden nacional.
La propuesta de Alperovich es similar a la que impulsan los titulares de las entidades de productores y de los gremios. Apunta a que la remuneración que perciben los beneficiarios de los planes sociales sea incorporada a un salario, que sería completado por el propio productor. "Algo así tendría sentido", dijo Otto Gramajo, titular de Cactu.

Un mecanismo
Roberto Palina, secretario general de Fotia, opinó que se deberían buscar mecanismos para que se reconozca al dinero de los planes como parte de un sueldo. "Habría que hacer una presentación ante la Gerencia de Empleo, de manera que las empresas puedan fichar a los trabajadores sin que estos pierdan los beneficios que reciben", indicó.
El gremialista puso como ejemplo el caso de Alpargatas, donde en plena etapa de reapertura de la planta de Aguilares se empleó a trabajadores suspendidos que cobraban planes sociales, y se incorporaron estos ingresos a los salarios.

Tamaño texto
Comentarios