28 Julio 2011 Seguir en 
OSLO.- El servicio secreto noruego está cada vez más seguro de que Anders Behring Breivik, el autor confeso de los atentados con 76 muertos del viernes, actuó en solitario y no apoyado por cómplices en Noruega y el extranjero, según su propia versión. "Breivik actuó solo", afirmó la jefa del servicio secreto PST, Janne Kristiansen, en declaraciones al servicio británico BBC. Kristiansen, asimismo, negó las sospechas de que Breivik sea un enfermo mental. "Yo creo que está en sus cabales; es una persona que ha podido concentrarse durante mucho tiempo en una cosa". Varios diarios noruegos citaron también a la jefa de los servicios secretos con declaraciones similares: "Es un lobo solitario que pudo burlar todos nuestros sistemas de radar".
Kristiansen, que trabajó como abogada, señaló que Breivik "hizo todo de forma correcta. Y según mi experiencia con este tipo de clientes, son totalmente normales incluso cuando en su cabeza algo va mal".
El abogado de Breivik, Geir Lippestad, planteó que su cliente es enfermo mental. "No es ningún psiquiatra y yo tampoco lo soy", replicó Kristiansen. El atacante se está sometiendo a un examen psiquiátrico a manos de dos expertos. En sus declaraciones ante el juez, el radical de 32 años aseguró que tenía conexión con dos células dispuestas a perpetrar más ataques. En esa línea, relató que se investiga esa afirmación "con intensidad", pero que no hay indicios y que sus declaraciones podrían ser simplemente un deseo de "seguir en el centro de la atención".
El primer ministro, Jens Stoltenberg, anunció a su vez, una "completa revisión" de todas las circunstancias de los atentados. Flanqueado por líderes de otros partidos políticos en su comparecencia ante la prensa para subrayar unidad, Stoltenberg exlicó que se creará una comisión para investigar "todos los aspectos" de los ocurrido.
El objetivo es "sacar lecciones" de la tragedia, agregó. La comisión presentará sus conclusiones al primer ministro, que las trasladará luego al Parlamento.
"Aún tenemos que ocuparnos de consolar a las familias de las víctimas y atender a los numerosos heridos", dijo también Stoltenberg. "Está claro que en Noruega habrá un antes y un después del 22 de julio", expresó el presidente del Partido Laborista y jefe de gobierno desde 2005.
El jefe de gobierno conocía personalmente a muchas de las víctimas, en su mayoría jóvenes, que participaban en el campamento de su partido en Utøya en el que se perpetró la masacre.
Según los datos de 13 víctimas publicados por la policía, entre ellas había una adolescente de 14 años. El gobierno asumirá los costes de todos los entierros.
Entre las víctimas identificadas están una mujer de 43 años y un hombre de 51. Todos los demás son adolescentes de entre 14 y 19 años, que visitaban el campamento. Breivik mató a 68 personas con un fusil y una pistola antes de ser detenido. Por la bomba que había puesto antes en Oslo murieron otras ocho. (DPA)
Kristiansen, que trabajó como abogada, señaló que Breivik "hizo todo de forma correcta. Y según mi experiencia con este tipo de clientes, son totalmente normales incluso cuando en su cabeza algo va mal".
El abogado de Breivik, Geir Lippestad, planteó que su cliente es enfermo mental. "No es ningún psiquiatra y yo tampoco lo soy", replicó Kristiansen. El atacante se está sometiendo a un examen psiquiátrico a manos de dos expertos. En sus declaraciones ante el juez, el radical de 32 años aseguró que tenía conexión con dos células dispuestas a perpetrar más ataques. En esa línea, relató que se investiga esa afirmación "con intensidad", pero que no hay indicios y que sus declaraciones podrían ser simplemente un deseo de "seguir en el centro de la atención".
El primer ministro, Jens Stoltenberg, anunció a su vez, una "completa revisión" de todas las circunstancias de los atentados. Flanqueado por líderes de otros partidos políticos en su comparecencia ante la prensa para subrayar unidad, Stoltenberg exlicó que se creará una comisión para investigar "todos los aspectos" de los ocurrido.
El objetivo es "sacar lecciones" de la tragedia, agregó. La comisión presentará sus conclusiones al primer ministro, que las trasladará luego al Parlamento.
"Aún tenemos que ocuparnos de consolar a las familias de las víctimas y atender a los numerosos heridos", dijo también Stoltenberg. "Está claro que en Noruega habrá un antes y un después del 22 de julio", expresó el presidente del Partido Laborista y jefe de gobierno desde 2005.
El jefe de gobierno conocía personalmente a muchas de las víctimas, en su mayoría jóvenes, que participaban en el campamento de su partido en Utøya en el que se perpetró la masacre.
Según los datos de 13 víctimas publicados por la policía, entre ellas había una adolescente de 14 años. El gobierno asumirá los costes de todos los entierros.
Entre las víctimas identificadas están una mujer de 43 años y un hombre de 51. Todos los demás son adolescentes de entre 14 y 19 años, que visitaban el campamento. Breivik mató a 68 personas con un fusil y una pistola antes de ser detenido. Por la bomba que había puesto antes en Oslo murieron otras ocho. (DPA)







