06 Julio 2003 Seguir en 
En la mitad del año las acciones y los títulos públicos -inclusive los que están en default- ganaron muy bien, y hasta 254% en el caso de Acindar y un 78% en el del bono Global en dólares. Los activos bursátiles se favorecieron con la apreciación del peso y la formidable liquidez. En la última rueda de junio el índice de las líderes subió el 4,32% para cerrar otros mes de ganancia jugosa.
¿Se mantendrá la suba? Mientras no se honre la deuda externa, ni se ajusten los salarios y tarifas, puede ser que sí. En la negociación para reestructurar el endeudamiento público, con los organismos -FMI- se alcanzaría un acuerdo por tres años, sin quitas.
El diario "Financial Times" no descarta, junto a los acreedores comerciales, una quita que rondaría entre el 60% y el 80%. Unos 600.000 inversores del mundo tienen casi la mitad de los bonos en default. Además, existe deuda por vencer que aún no cayó, y sólo una parte comprende los U$S 20.000 en Bonos, para compensar a los bancos por la devaluación.
Los pronósticos apuntan a que el acuerdo puede estar cerrado en otoño de 2004. Los tenedores de títulos deben conocer que cuanto más pagos haga la Argentina en los próximos años -títulos Boden por ejemplo- menos margen quedará para atender los viejos bonos. Y las quitas, en consecuencia, serán mayores.
¿Y las ganancias?
Por supuesto, en la rueda del martes y sin frenar la caída del dólar las acciones perdieron 0,92% y el miércoles cedieron 1,25%. Esto se profundizó el jueves a 3,73% en el índice Merval.
Es mal dato que el gobierno haya decidido no ampliar la red de caminos cedidos en concesión, con lo seguro que se circula por ellos, en comparación a los demás. También preocupa que la salud privada -prepagas- se haya encarecido entre 15% y 30% y que el salario de bolsillo pierda 2% por la suba del aporte a las AFJP.
No obstante, en mayo creció un 3% el consumo de servicios públicos. También aumentó la recaudación cuando se mantiene la prohibición de ajustar por inflación. Y la modesta recuperación es un dato de la realidad.
El Gobierno golpea fuerte a los grupos de interés a costa del Estado, como Macri en el Correo y Eurnekian en los Aeropuertos -casos emblemáticos-, que desprestigian al resto de la actividad privada. En ellos ve la oportunidad de privilegiar los derechos de la gente, y esto puede hacer popular al mercado.
¿Se mantendrá la suba? Mientras no se honre la deuda externa, ni se ajusten los salarios y tarifas, puede ser que sí. En la negociación para reestructurar el endeudamiento público, con los organismos -FMI- se alcanzaría un acuerdo por tres años, sin quitas.
El diario "Financial Times" no descarta, junto a los acreedores comerciales, una quita que rondaría entre el 60% y el 80%. Unos 600.000 inversores del mundo tienen casi la mitad de los bonos en default. Además, existe deuda por vencer que aún no cayó, y sólo una parte comprende los U$S 20.000 en Bonos, para compensar a los bancos por la devaluación.
Los pronósticos apuntan a que el acuerdo puede estar cerrado en otoño de 2004. Los tenedores de títulos deben conocer que cuanto más pagos haga la Argentina en los próximos años -títulos Boden por ejemplo- menos margen quedará para atender los viejos bonos. Y las quitas, en consecuencia, serán mayores.
¿Y las ganancias?
Por supuesto, en la rueda del martes y sin frenar la caída del dólar las acciones perdieron 0,92% y el miércoles cedieron 1,25%. Esto se profundizó el jueves a 3,73% en el índice Merval.
Es mal dato que el gobierno haya decidido no ampliar la red de caminos cedidos en concesión, con lo seguro que se circula por ellos, en comparación a los demás. También preocupa que la salud privada -prepagas- se haya encarecido entre 15% y 30% y que el salario de bolsillo pierda 2% por la suba del aporte a las AFJP.
No obstante, en mayo creció un 3% el consumo de servicios públicos. También aumentó la recaudación cuando se mantiene la prohibición de ajustar por inflación. Y la modesta recuperación es un dato de la realidad.
El Gobierno golpea fuerte a los grupos de interés a costa del Estado, como Macri en el Correo y Eurnekian en los Aeropuertos -casos emblemáticos-, que desprestigian al resto de la actividad privada. En ellos ve la oportunidad de privilegiar los derechos de la gente, y esto puede hacer popular al mercado.







