30 Junio 2003 Seguir en 
El primer semestre del año fue bastante satisfactorio para el sector inmobiliario tucumano, se consolidó una situación general normal, tanto para el segmento de compraventa como el de alquiler. "Cambió el humor en muchos tucumanos", consideró un operador consultado por LA GACETA.La coyuntura levemente en alza por la que atraviesa la economía ha contribuido a cerrar una cantidad interesante de negocios. El precio de las propiedades comenzó a experimentar una recuperación en pesos -estimada por los agentes locales entre un 30% y un 40%- tras la importante caída posdevaluación. Consecuentemente hay particulares interesados en aprovechar oportunidades puntuales, ante la expectativa de que el valor de los inmuebles continúe en alza. "Siempre la inversión en ladrillos resultó un buen negocio, y ahora con más razón", dijo a LA GACETA Sergio Argañaraz, gerente comercial de Acotto y Asociados.En un contexto de caída del dólar (algo más de $ 1 en menos de un año), y de reticencia a la operatoria bancaria, principales referentes del ahorro privado, invertir en inmuebles constituye una opción relativamente segura como forma de colocación de ahorros. "Se percibe una mayor actividad en casi todos los rubros, pero el movimiento más importante se da en las locaciones comerciales en el microcentro de San Miguel de Tucumán", describió el operador Raúl Feler. Observó que en 2002 el precio de los alquileres que se había mantenido estable en las primeras semanas posconvertibilidad, hasta debieron sufrir una quita para que no se desocupen tantos locales.
"Ahora, poco a poco, los alquileres están por encima de los valores que se manejaban el año pasado. Es decir que están nuevamente entre un 0,5% a un 0,6% del precio del inmueble", agregó el empresario. Feler destacó que si bien se están desocupando locales que estaban ocupadas por "cuevas" (agencias de cambio de monedas), se mantiene una fuerte demanda de los cibercafés y del rubro indumentaria.
Según Germán Schilman, las perspectivas también son bien alentadoras. Describió que el repunte operado en la actividad, desde los primeros meses de este año, se manifestó primero en esta capital y luego en Yerba Buena. El agente inmobiliario reveló que se nota una importante reactivación en la compra-venta de terrenos, propiedades grandes, y de departamentos (de uno y dos dormitorios). Esto último en la capital. También se registraron interesantes operaciones en la compra-venta y alquiler de campos, ubicados en su mayoría en el este de la provincia.En cuanto a la desaparición de las "cuevas" en el microcentro, Schilman estima que ese hecho será beneficioso para los arrendatarios, puesto que los precios tendrán tendencia a la baja.
Argañaraz se mostró optimista porque el mercado se muestra muy activo y siguen siendo interesantes las averiguaciones de valores y la reacción a las ofertas. Reveló que, como suele ocurrir, la compra-venta de departamentos y de casas dentro de las cuatro avenidas resulta el porcentaje más interesante de las operaciones.
Piden créditos
En líneas generales, los operadores coinciden en que los desórdenes causados por la devaluación han sido dominados. No obstante, también señalan que el dinero que estaba debajo del "colchón" (incluye también los montos que estaban en el corralito) parecen ir terminándose.Todos, sin excepciones, reclaman por la reaparición de préstamos bancarios accesibles. "Sin crédito, la reactivación que hubo en los últimos meses será difícil de mantener", anticipó Argañaraz.
A TENER EN CUENTA
ALQUILERES: Pese a la crisis, arrendar un local de 40 a 50 m2, ubicado en la peatonal Mendoza, cuesta hasta $ 3.000. De San Martín al sur, y de Mendoza hacia el norte, los alquileres bajan considerablemente.
Los alquileres de casas y departamentos que pretenden los propietarios es de un 0,7% del valor del inmueble. Sin embargo, para concretar la operación las aspiraciones deben bajar a un 0,5% o 0,6%.
El precio de las propiedades, que el año pasado estaban en pesos entre un 30% y un 40% con relación al valor dólar que registraban en la convertibilidad, superan ahora, en muchos casos, el 50%.
Casi todos los precios de las propiedades experimentaron, en los últimos 18 meses, un incremento del 30% al 40%, en pesos. La mayor alza se da en los inmuebles nuevos.
"Ahora, poco a poco, los alquileres están por encima de los valores que se manejaban el año pasado. Es decir que están nuevamente entre un 0,5% a un 0,6% del precio del inmueble", agregó el empresario. Feler destacó que si bien se están desocupando locales que estaban ocupadas por "cuevas" (agencias de cambio de monedas), se mantiene una fuerte demanda de los cibercafés y del rubro indumentaria.
Según Germán Schilman, las perspectivas también son bien alentadoras. Describió que el repunte operado en la actividad, desde los primeros meses de este año, se manifestó primero en esta capital y luego en Yerba Buena. El agente inmobiliario reveló que se nota una importante reactivación en la compra-venta de terrenos, propiedades grandes, y de departamentos (de uno y dos dormitorios). Esto último en la capital. También se registraron interesantes operaciones en la compra-venta y alquiler de campos, ubicados en su mayoría en el este de la provincia.En cuanto a la desaparición de las "cuevas" en el microcentro, Schilman estima que ese hecho será beneficioso para los arrendatarios, puesto que los precios tendrán tendencia a la baja.
Argañaraz se mostró optimista porque el mercado se muestra muy activo y siguen siendo interesantes las averiguaciones de valores y la reacción a las ofertas. Reveló que, como suele ocurrir, la compra-venta de departamentos y de casas dentro de las cuatro avenidas resulta el porcentaje más interesante de las operaciones.
Piden créditos
En líneas generales, los operadores coinciden en que los desórdenes causados por la devaluación han sido dominados. No obstante, también señalan que el dinero que estaba debajo del "colchón" (incluye también los montos que estaban en el corralito) parecen ir terminándose.Todos, sin excepciones, reclaman por la reaparición de préstamos bancarios accesibles. "Sin crédito, la reactivación que hubo en los últimos meses será difícil de mantener", anticipó Argañaraz.
A TENER EN CUENTA
ALQUILERES: Pese a la crisis, arrendar un local de 40 a 50 m2, ubicado en la peatonal Mendoza, cuesta hasta $ 3.000. De San Martín al sur, y de Mendoza hacia el norte, los alquileres bajan considerablemente.
Los alquileres de casas y departamentos que pretenden los propietarios es de un 0,7% del valor del inmueble. Sin embargo, para concretar la operación las aspiraciones deben bajar a un 0,5% o 0,6%.
El precio de las propiedades, que el año pasado estaban en pesos entre un 30% y un 40% con relación al valor dólar que registraban en la convertibilidad, superan ahora, en muchos casos, el 50%.
Casi todos los precios de las propiedades experimentaron, en los últimos 18 meses, un incremento del 30% al 40%, en pesos. La mayor alza se da en los inmuebles nuevos.







