23 Mayo 2011 Seguir en 
MADRID, España.- Tras la debacle electoral de ayer, en la que perdió prácticamente todo, el Partido Socialista (PSOE) de José Luis Rodríguez Zapatero intentará recomponerse de la situación en la que lo colocan los peores resultados de su historia, desde el regreso de la democracia a España. "Entiendo que estos resultados tienen una clarísima relación con los efectos de la crisis económica que venimos sufriendo desde hace casi tres años", dijo Zapatero en una rueda de prensa en Madrid, donde reconoció la derrota pero descartó adelantar las elecciones generales del 2012.
Ahora el desafío más grande del PSOE es elegir a su sucesor. Alfredo Pérez Rubalcaba -vicepresidente primero del gobierno y ministro del Interior- y Carme Chacón -ministra de Defensa- son los dos socialistas a los que desde hace meses apuntan todas las miradas como candidatos a tomar el testigo. El PSOE quiere tener un aspirante oficial a La Moncloa antes del verano español.
La construcción del nuevo líder socialista no será nada fácil después del catastrófico resultado de ayer: una caída del apoyo hasta el 27,8% y casi 10 puntos y dos millones de sufragios menos que el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, que tras su arrolladora victoria se ve ahora más legitimado que nunca para volver a exigir un adelanto de los comicios generales. Anoche, al asumir la derrota, Zapatero reiteró lo que había asegurado ya varias veces. "Mi objetivo es terminar la legislatura para culminar las reformas imprescindibles que necesita España", dijo.
"La voluntad de cambio en toda España es palpable y debe ser una antesala del cambio de gobierno que quieren los españoles", dijo hoy la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien pronto asumirá como nueva jefa del gobierno regional de Castilla-La Mancha, tras haber conseguido mayoría absoluta en esa comunidad autónoma, gobernada por los socialistas durante 30 años.
Los socialistas necesitan tiempo, y no sólo para "culminar las reformas", como dice Zapatero. Necesitan tiempo para construir a un nuevo líder, una tarea muy difícil tras los resultados de los comicios y mientras España sigue inmersa en la grave crisis económica que ha dejado casi cinco millones de desempleados . "Sabemos que los votantes han querido darnos una seria advertencia y nos damos plenamente por enterados", dijo hoy el vicesecretario general de Organización, José Blanco quien está convencido de que "el malestar ha sido más fuerte que nuestros argumentos. Es algo que debemos reconocer y corregir, y estamos dispuestos a hacerlo". (DPA-Especial)
Ahora el desafío más grande del PSOE es elegir a su sucesor. Alfredo Pérez Rubalcaba -vicepresidente primero del gobierno y ministro del Interior- y Carme Chacón -ministra de Defensa- son los dos socialistas a los que desde hace meses apuntan todas las miradas como candidatos a tomar el testigo. El PSOE quiere tener un aspirante oficial a La Moncloa antes del verano español.
La construcción del nuevo líder socialista no será nada fácil después del catastrófico resultado de ayer: una caída del apoyo hasta el 27,8% y casi 10 puntos y dos millones de sufragios menos que el Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy, que tras su arrolladora victoria se ve ahora más legitimado que nunca para volver a exigir un adelanto de los comicios generales. Anoche, al asumir la derrota, Zapatero reiteró lo que había asegurado ya varias veces. "Mi objetivo es terminar la legislatura para culminar las reformas imprescindibles que necesita España", dijo.
"La voluntad de cambio en toda España es palpable y debe ser una antesala del cambio de gobierno que quieren los españoles", dijo hoy la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien pronto asumirá como nueva jefa del gobierno regional de Castilla-La Mancha, tras haber conseguido mayoría absoluta en esa comunidad autónoma, gobernada por los socialistas durante 30 años.
Los socialistas necesitan tiempo, y no sólo para "culminar las reformas", como dice Zapatero. Necesitan tiempo para construir a un nuevo líder, una tarea muy difícil tras los resultados de los comicios y mientras España sigue inmersa en la grave crisis económica que ha dejado casi cinco millones de desempleados . "Sabemos que los votantes han querido darnos una seria advertencia y nos damos plenamente por enterados", dijo hoy el vicesecretario general de Organización, José Blanco quien está convencido de que "el malestar ha sido más fuerte que nuestros argumentos. Es algo que debemos reconocer y corregir, y estamos dispuestos a hacerlo". (DPA-Especial)







