21 Mayo 2011 Seguir en 
MONTEVIDEO.- La Cámara de Diputados de Uruguay rechazó ayer, pasadas las 5, y tras 14 horas de debate, la propuesta del oficialismo para derogar la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, norma que bloqueó los juicios a militares y policías por las violaciones a los derechos humanos en la dictadura que gobernó el país entre 1973 y 1985.
El retiro del recinto del legislador rebelde Víctor Semproni sepultó las aspiraciones de la coalición gobernante Frente Amplio (FA) de voltear la ley, ya que oficialistas y opositores empataron en 49 votos. Por este fracaso, el proyecto no podrá volver a tratarse hasta 2015, y la amnistía seguirá vigente. Una opción es convocar a la Asamblea Legislativa, pero el FA no podrá conseguir los dos tercios exigidos para imponer su criterio.
Tanto Semproni como los opositores se retiraron en medio del abucheo del público y bajo la acusación de ser traidores. Miles de ciudadanos se habían congregado cerca de la sede del Congreso, convocados por la central única de trabajadores, que realizó una huelga general parcial en contra de la ley de impunidad.
Amarga victoria
La resolución parlamentaria significó una amarga victoria para el presidente, el ex tupamaro José Mujica, quien enfrentó a la mayoría de su coalición al pronunciarse por la continuidad de la ley objetada. Su posición es que la norma había sido avalada por el pueblo en dos referendos (1989 y 2009).
Durante de la dictadura uruguaya hubo unos 200 casos de desapariciones forzadas de personas, además de numerosos asesinatos, torturas y otras violaciones a los derechos humanos.
Para diversos analistas políticos, Mujica terminará autorizando, en los próximos meses y mediante decretos especiales, el juzgamiento de algunos militares y policías retirados, ya que lo permiten las disposiciones. Los casos podrían prescribir en noviembre tras un pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de que no hubo crímenes de lesa humanidad en Uruguay, sino asesinatos calificados.
Ayer se realizó la tradicional Marcha del Silencio por Montevideo, con la que todos los años se recuerda a las víctimas del proceso militar. "Hay que levantar las banderas de Verdad y Justicia más arriba que nunca", sostuvo el senador Rafael Michelini, impulsor del proyecto fracasado y convocante a la marcha. (Especial-Reuter-Télam)
El retiro del recinto del legislador rebelde Víctor Semproni sepultó las aspiraciones de la coalición gobernante Frente Amplio (FA) de voltear la ley, ya que oficialistas y opositores empataron en 49 votos. Por este fracaso, el proyecto no podrá volver a tratarse hasta 2015, y la amnistía seguirá vigente. Una opción es convocar a la Asamblea Legislativa, pero el FA no podrá conseguir los dos tercios exigidos para imponer su criterio.
Tanto Semproni como los opositores se retiraron en medio del abucheo del público y bajo la acusación de ser traidores. Miles de ciudadanos se habían congregado cerca de la sede del Congreso, convocados por la central única de trabajadores, que realizó una huelga general parcial en contra de la ley de impunidad.
Amarga victoria
La resolución parlamentaria significó una amarga victoria para el presidente, el ex tupamaro José Mujica, quien enfrentó a la mayoría de su coalición al pronunciarse por la continuidad de la ley objetada. Su posición es que la norma había sido avalada por el pueblo en dos referendos (1989 y 2009).
Durante de la dictadura uruguaya hubo unos 200 casos de desapariciones forzadas de personas, además de numerosos asesinatos, torturas y otras violaciones a los derechos humanos.
Para diversos analistas políticos, Mujica terminará autorizando, en los próximos meses y mediante decretos especiales, el juzgamiento de algunos militares y policías retirados, ya que lo permiten las disposiciones. Los casos podrían prescribir en noviembre tras un pronunciamiento de la Suprema Corte de Justicia de que no hubo crímenes de lesa humanidad en Uruguay, sino asesinatos calificados.
Ayer se realizó la tradicional Marcha del Silencio por Montevideo, con la que todos los años se recuerda a las víctimas del proceso militar. "Hay que levantar las banderas de Verdad y Justicia más arriba que nunca", sostuvo el senador Rafael Michelini, impulsor del proyecto fracasado y convocante a la marcha. (Especial-Reuter-Télam)
NOTICIAS RELACIONADAS







