El Gobierno español decidió no desalojar a los indignados

La Policía sólo actuará si hay incidentes, pese a la decisión de la Junta Electoral Central. El órgano que controla los comicios había declarado ilegal la protesta que se repite en cientos de plazas. Críticas de la oposición.

PUERTA DEL SOL. Anoche había miles de españoles en la plaza adhiriendo al reclamo de cambio institucional. REUTERS
PUERTA DEL SOL. Anoche había miles de españoles en la plaza adhiriendo al reclamo de cambio institucional. REUTERS
21 Mayo 2011
MADRID.- El vicepresidente primero español, Alfredo Pérez Rubalcaba, deslizó indirectamente ayer que las fuerzas de seguridad no desalojarán a los miles de manifestantes que ocupan plazas y espacios públicos en más de un centenar de localidades del país y del exterior.

De esta manera, quedaría sin ejecución la decisión de la Junta Electoral Central, que declaró ilegales y prohibió las protestas previstas para hoy, jornada de reflexión, y para mañana, día de los comicios en más de 8.000 municipios, en 13 de las 17 regiones autonómicas de España, en Ceuta y en Melilla.

"En función de los acontecimientos, la Policía tomará las decisiones; donde hay un problema, para resolverlo no crea otro", señaló el también ministro del Interior, quien destacó que las concentraciones se desarrollan de modo pacífico. Agregó: "la Policía es muy profesional y sabe perfectamente lo que tiene que hacer para garantizar los derechos y las libertades; no hay democracia sin cumplimiento de la ley". Sólo se actuaría en caso de disturbios o incidentes.

En el mismo sentido se pronunció el presidente, el socialista (PSOE) José Luis Rodríguez Zapatero, quien enfrentaría una dura derrota en las urnas. "El gobierno actuará bien, de manera inteligente; no adelantemos acontecimientos. Las reivindicaciones y las movilizaciones no nos asustan, nos comprometen a dar las respuestas sociales", sostuvo. El líder opositor del Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, le respondió que si fuera ministro, "cumpliría la ley".

Resistencia pasiva
La ocupación es protagonizada por un amplio e impreciso "movimiento de los indignados", que aseguró que continuará con las protestas iniciadas el 15 de mayo y que crecieron exponencialmente, en especial en la Puerta del Sol de Madrid (ayer volvió a estar abarrotada de movilizados con la decisión de acampar en el sitio) y en las principales ciudades, hasta llegar a capitales del resto de Europa y de América Latina. Al principio eran mayormente jóvenes, pero ahora hay personas de todas las edades.

Los reclamos apuntan a la reforma del sistema político, económico y social. Cargan especialmente contra el bipartidismo del PSOE y del PP pero no respaldan a ninguna otra formación. "Si entran a desalojarnos haremos resistencia pasiva; no hemos hecho ninguna convocatoria de manifestación ni de concentración", afirmó uno de los acampantes. (Especial-DPA-Télam)

Comentarios