"Ella me pidió el teléfono, hizo unas llamadas y se retiró"

El empresario Roife negó vínculos con Pérez.

GESTIONES. Roife declaró que le buscaba un departamento a Gómez. LA GACETA / ANALÍA JARAMILLO
GESTIONES. Roife declaró que le buscaba un departamento a Gómez. LA GACETA / ANALÍA JARAMILLO
30 Marzo 2011
"Solamente he prestado mi teléfono para que Ema Gómez hiciera unas llamadas. Eso me costó tan caro", declaró Arturo Roife, un agente inmobiliario que estuvo imputado en la causa donde se investiga el asesinato del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz.

Roife contó que el 26 de noviembre de 2004, cuando se produjo el crimen, recibió un llamado de Gómez alrededor de las 18.30. "Ella estaba buscando un departamento barato para alquilar. Le dije que no había nada aún", explicó el testigo.

Pasadas las 20, la ex agente llegó hasta la inmobiliaria donde trabajaba Roife. "Le volví a repetir lo mismo en relación al departamento. Me pidió el teléfono, realizó un par de llamadas, y luego se retiró", comentó.

Esas llamadas, según el registro que presentaron las empresas telefónicas, fueron realizadas al teléfono celular de Darío Pérez y al de Griselda Rojo, madre de Gómez. Como el celular de Pérez era robado, y solamente su círculo más íntimo tenía el número, el fiscal de Instrucción Guillermo Herrera creyó que Roife era amigo de Pérez y que colaboró con los acusados de haber matado al juez.

"Yo no era amigo de Pérez. Los llamados los hizo Gómez", se defendió Roife, que ya fue sobreseído por Herrera. Además, el agente inmobiliario dijo que no vio ninguna conducta extraña por parte de la ex agente. "No me pareció que haya estado alcoholizada ni drogada", afirmó.

Gómez había declarado que alrededor de las 17 consumió bebidas alcohólicas, cocaína y pastillas. "Parecía tranquila. Tampoco vi que haya tenido manchas de sangre, rasguños o alguna marca en su ropa", dijo, ante la pregunta del abogado Mario Mirra.

Comentarios