20 Marzo 2011 Seguir en 
Recibió a Ema Gómez en la comisaría de Banda del Río Salí. La mujer, a quien dijo haber visto pocas veces, estaba alterada. Le comentó a su jefe, el comisario Rodolfo Domínguez, que podrían haber asesinado al juez Agustín Aráoz. Por eso, fueron hasta la casa del magistrado. El fiscal Guillermo Herrera creyó que Andrés Fabersani (foto) podría haber participado del homicidio. El ex oficial alegó que en el horario en que mataron al juez, estaba participando de un operativo en una escuela. Luego que sus compañeros y las víctimas avalaran esa coartada, el fiscal desistió de la acusación, y le imputó los delitos de encubrimiento agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Para el abogado de la querella, Dante Ibáñez, permitió que Gómez entrara en la escena del crimen y la adulterara. Hasta ahora, las pruebas en su contra son las mismas que Domínguez. "Nosotros teníamos jurisdicción para actuar. Yo investigué por mi cuenta y descubrí la verdad: la asesina es Ema Gómez", manifestó Fabersani.








