El derecho de exigir, la obligación de responder

Juan Manuel Montero
Por Juan Manuel Montero 16 Marzo 2011
No es la primera vez que los vecinos se unen para exponer sus quejas y tratar de encontrar soluciones a ese flagelo que se llama inseguridad. Cansados de los reclamos que caen en saco roto, deciden que son ellos los dueños de su destino. Un gran ejemplo es lo que hicieron hace ya más de 23 años en el barrio Obispo Piedrabuena, donde incluso llegaron a formar una asociación civil, que colaboraba con la comisaría de la zona. Ante un hecho de inseguridad, el único afectado es el ciudadano. La Policía evidentemente no tiene las herramientas o los planes como para darle respuesta a la gente y lo único que pueden hacer, en algunos casos, es ir a escuchar. Pero de nada servirá todo esto si los vecinos no insisten. Ellos, como ciudadanos, tienen el derecho de exigir. Pero el problema está en que la actual gestión del Ministerio de Seguridad apunta a descentralizar, por lo que las comisarías son casi meras dependencias administrativas. Y las motos y los autos de la Policía siguen pasando a demasiada velocidad como para que sus ocupantes escuchen los reclamos.

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