Promesas y abandono

Juan Manuel Montero
Por Juan Manuel Montero 13 Marzo 2011
Con más de 200 detenidos en los últimos años, la zona de La Costanera, a ambas márgenes del río Salí, sigue siendo "la ciudad del paco". Y el esfuerzo que realiza la Policía no parece ser suficiente. Ya se dijo con anterioridad. Los delincuentes que venden droga en esa zona brotan de abajo de la tierra.

Si hay algo para destacar en medio de este flagelo es la actitud de un puñado de vecinos que a pesar de las amenazas (y muchas veces los golpes) sigue denunciando. Son sobre todo las madres de los adictos que cada miércoles, bajo el sol, con lluvia o frío se hacen escuchar en la plaza Independencia.

A pesar de las promesas, el Estado permanece ausente en la zona. Está visto que la acción represiva no es la solución. Y en realidad casi nunca lo es. Si en la zona hubiera más escuelas, se las condiciones de vida fueran más decentes, si los menores encontraran contención más allá de las que les pueden dar los padres la realidad sería distinta. Pero nada de eso sucede. El intendente Domingo Amaya ya anunció tres veces el plan de recuperación de la zona. Y eso del lado de la capital. Del lado este ni promesas. Así les será harto difícil a los adictos salir de la droga. Y les será harto fácil a los delincuentes seguir vendiendo. Por más que se hagan operativos todas las semanas, una de las madres de la droga es el abandono. Y en la Costanera está instalado.

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